Las aulas hospitalarias, un espacio que garantiza la continuidad del proceso educativo

La delegada de Educación, Francisca Fernández, en su visita al aula hospitalaria de La Inmaculada, en Huércal-Overa./JUNTA
La delegada de Educación, Francisca Fernández, en su visita al aula hospitalaria de La Inmaculada, en Huércal-Overa. / JUNTA

La delegada de Educación mantiene un encuentro con los alumnos y los equipos docentes y sanitarios del hospital La Inmaculada

Daniel Serrano
DANIEL SERRANOHuércal-Overa

Con motivo de las fiestas navideñas, la delegada de Educación en funciones, Francisca Fernández, visitó recientemente el aula del hospital La Inmaculada, en la localidad de Huércal-Overa.

La representante del Gobierno andaluz estuvo acompañada por el jefe de pediatría del centro hospitalario, Fernando Sánchez, y por la docente del aula hospitalaria, Maribel Rubio. Allí mantuvo un encuentro con el alumnado y el equipo docente y sanitario del centro hospitalario, que se encargan de garantizar la continuidad del proceso educativo de los niños que requieren atención hospitalaria.

Merece la pena destacar que cada curso escolar alrededor de 800 menores reciben atención por parte de los equipos educativos de las aulas de los hospitales de Torrecárdenas, en Almería; La Inmaculada, en Huércal-Overa; y Poniente, en El Ejido.

Las aulas hospitalarias se ubican en las áreas de Pediatría de los distintos centros de la provincia y permanecen abiertas desde las 9 hasta las 14 horas, de lunes a viernes, a lo largo del curso escolar. Durante los fines de semana y los periodos no lectivos, como las vacaciones de Navidad, Semana Santa o la época estival, suelen acoger además actividades desarrolladas por voluntarios de distintas organizaciones, como Cruz Roja.

En ellas los niños participan en actividades lúdicas y formativas, con el objetivo de impulsar su desarrollo intelectual, afectivo y social, durante el periodo que dura su hospitalización. Los maestros de estas aulas tienen como objetivo paliar el absentismo escolar motivado por los problemas de salud de los menores ingresados, así como facilitar la continuidad educativa y ofrecer a los pequeños la posibilidad de disfrutar de un ambiente distendido y lúdico, que les ayude a sobrellevar su enfermedad.

La puesta en marcha de estos espacios está regulada por un acuerdo de colaboración entre las consejerías de Salud y Educación, que permite su habilitación para atender las necesidades educativas de los pequeños hospitalizados y facilitar el contacto entre los docentes hospitalarios y los de los centros educativos, para seguir, en la medida de lo posible, el ritmo del curso escolar.

En ellas, los docentes tratan de asegurar la continuidad del proceso de enseñanza del niño y ofrecen asesoramiento a los padres con el fin de facilitar su colaboración en las actividades programadas.

Fernández comentó que «los docentes de los equipos educativos de las aulas hospitalarias están en permanente contacto con los maestros de los colegios de los menores hospitalizados, coordinando la atención que éstos reciben y manteniendo la continuidad del proceso educativo».

El aula hospitalaria de La Inmaculada cuenta con un docente y la unidad de salud mental infantil y juvenil (USMIJ) con otro.

 

Fotos

Vídeos