El cierre de Galasa fue una mentira

El PSOE desvela un informe del Ministerio de Hacienda que conocía el presidente de Diputación, Gabriel Amat, ya en septiembre de 2016 y que informaba de que la empresa no tenía que disolverse

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Todo fue una gran mentira. Un 'teatrillo' que seguramente no hizo gracia a quienes pensaban que perderían sus empleos. Durante meses los trabajadores y usuarios de la empresa pública Gestión de Aguas del Levante Almeriense (Galasa) sufrieron por el posible cierre de la empresa si no se equilibraban las cuentas. Un equilibrio que pasaba, según los responsables de Diputación y por extensión de Galasa, presidente de Diputación, Gabriel Amat y vicepresidente, Javier Aureliano García, por subir las tarifas, o dicho de otro modo, meter la mano en el bolsillo al contribuyente. Si eso no se hacía, y las cuentas no cuadraban, la empresa cerraría y los cien trabajadores de la misma irían a la calle.

Bien. Pues hoy el PSOE de Diputación desvela que todo era mentira. "Nunca hubo amenaza de disolución". Se basan en un informe que aseguran haber conocido hace unos días, que está fechado en noviembre de 2016 (pero con alusión a uno anterior con las mismas conclusiones) que Amat y García ocultaron a todos. "Tomaron de rehenes a los trabajadores y usuarios", apuntó el portavoz socialista, Juan Antonio Lorenzo. "Los tres grupos políticos que apoyamos la salvación de Galasa fuimos engañados. Y eso es fuerte y crea un precedente. Engañaron a los trabajadores y los utilizaron. Y, sobre todo, engañaron a todos los usuarios de Galasa para subirles una tarifa que pretendían mayor, que quedó donde entendíamos que era oportuno, y que nos dijeron que sería deficitaria y ahora sus propias cuentas dicen que con esas tarifas van a ingresar 900.000 euros más del equilibrio".

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