Garrucha tendrá una residencia de mayores «de máxima calidad» en octubre de 2019

Navarro Pardo detalló la distribución del edificio en el acto celebrado ayer./D. S.
Navarro Pardo detalló la distribución del edificio en el acto celebrado ayer. / D. S.

Ya han comenzado las obras para construir un edificio de más de 3.000 metros cuadrados que acogerá a 64 residentes y a 30 usuarios diurnos

Daniel Serrano
DANIEL SERRANOGarrucha

A finales de octubre de 2019, el municipio de Garrucha tendrá construido un centro residencial de personas mayores y estancias diurnas de 94 plazas, de las que 64 serán para residentes y las treinta restantes para usuarios del centro de día.

En la mañana de ayer se llevó a cabo la presentación de las obras, que comenzaron hace unos días, y que, en principio, tal y como indica su plazo de ejecución, deberán estar finalizadas en 12 meses.

Así, en la avenida del Coto se levantará un edificio de dos plantas y un semisótano con una superficie total construida de 3.099,21 metros cuadrados. La actuación cuenta con una inversión de más de 2,8 millones de euros por parte de la empresa adjudicataria que se encargará de la gestión del centro, la Unión Temporal de Empresas (UTE) Indasalud Integral SL - Indasalud SL, y las obras estarán ejecutadas por la empresa almeriense Grupo Copsa. Por su parte, el Ayuntamiento de Garrucha ha cedido el terreno por un plazo de 75 años.

«Es un recurso importante y necesario»

La alcaldesa garruchera aseguró que se trata de uno de los proyectos «más importantes» del equipo de gobierno en este mandato. López Cervantes comentó que han iniciado los trámites con la Junta para que las plazas de la residencia sean concertadas.

Ante el inicio de las obras de residencias en otros municipios, la alcaldesa aseguró que «no se trata de una carrera por ver quien la hace antes, sino que es un recurso muy importante y necesario para el municipio». Según la regidora, en todos los municipios se han dado cuenta de que «las plazas de residencias es un recurso escaso en el Levante almeriense».

En el acto simbólico celebrado ayer estuvo presente la alcaldesa de Garrucha, María López Cervantes, acompañada de su equipo de gobierno, miembros de Indasalud y el arquitecto redactor del proyecto, Pedro Navarro Pardo.

Dos plantas y semisótano

Se trata de un proyecto permeable para que no se distinga entre espacios exteriores e interiores, «sobre todo para que los usuarios se interrelacionen tanto entre ellos como con el entorno», detalló Navarro.

El edificio está repartido en dos plantas y un semisótano. La entrada es una zona verde, adaptada al entorno. En la planta baja hay tres espacios bien diferenciados en función de su uso. En el ala norte estarán la cocina, el comedor o la lavandería, entre otros. Además, en esa zona habrá una entrada trasera para la carga y descarga de materiales.

En la zona central estarán, junto a los pasillos, las salas de estar, de visita, así como los despachos. El ala oeste estará destinada a los servicios sanitarios tales como sala de rehabilitación, sala médica o de terapia ocupacional, entre otras.

En lo que respecta a la planta alta está destinada a diez dormitorios individuales y 27 habitaciones dobles.

En el semisótano estará una zona destinada a los residuos.

A su vez, las zonas de paso y de circulación tienen medidas más amplias que las exigidas por la normativa.

El objetivo es que los usuarios del centro puedan relacionarse con el entorno.
El objetivo es que los usuarios del centro puedan relacionarse con el entorno.

«El edificio está pensado para que los mayores se relacionen entre ellos y que disfruten», resumió Navarro.

Cabe destacar que el edificio se plantea desde el punto de vista técnico con una serie de soluciones innovadoras que disminuyen el gasto en el consumo energético del mismo y que aprovechan el clima.

Ampliación y empleo

Por su parte, Juan Ayala Segura, gerente de la UTE que se encargará de la gestión del centro, comentó que llevan un arduo trabajo de tres años para que este proyecto se haga realidad. «Ha costado bastante», aseguró.

«El edificio está calculado para hacer otra planta más encima. Nuestro objetivo es doblar la residencia en cinco años», adelantó el gerente.

Este centro generará unos 45 puestos de trabajo entre las distintas categorías como auxiliares, fisioterapeutas, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, enfermeros o cocineros, entre otros.

«Hemos intentado hacer una residencia moderna y de máxima calidad, buscamos que sea una referencia y es nuestra meta», relató Ayala, que adelantó que buscarán acreditaciones de calidad una vez que se ponga en marcha.

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