Las intenciones con Palomares, otra vez se convierten en papel mojado

Visita de una delegación americana a una de las zonas contaminadas de Palomares en 2011./J. S. C.
Visita de una delegación americana a una de las zonas contaminadas de Palomares en 2011. / J. S. C.

Ecologistas ha recurrido esta semana a la Audiencia Nacional, donde ha denunciado al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)

J. SIMÓNCUEVAS DEL ALMANZORA

Los malos augurios de algunos se acabaron cumpliendo una vez más. Y es que vistos los precedentes, no era mucho de fiar que lo de Palomares se fuera a resolver de verdad tras la última declaración de intenciones de limpiar la radioactividad del terreno de la pedanía cuevana de Palomares, a pesar de haberse efectuado al más alto nivel.

El próximo 19 de octubre hará dos años de la declaración de intenciones que EE UU y España firmaron para limpiar la pedanía almeriense, que conserva plutonio en el terreno en el que en enero de 1966 cayeron las bombas nucleares tras el accidente de dos aviones norteamericanos.

La firmaron John Kerry, entonces secretario de Estado de EE UU, y José Manuel García-Margallo, a la sazón ministro español de Exteriores, dando pie a pensar que la solución tras más de 50 años estaría cerca. No ha sido así.

Y en vistas del éxito, Ecologistas en Acción presentó esta semana una denuncia en la Audiencia Nacional contra el CSN. En el escrito se pide que «se ordene la clausura» del «área contaminada de Palomares con fijación de plazo para llevarla a efecto». También, que se cumpla el plan del CSN aprobado en 2010 y que implicaba tratar los 50.000 metros cúbicos de tierra contaminada para reducirlos a unos 6.000 metros cúbicos, y proceder a continuación al «almacenamiento temporal» de esos desechos hasta encontrar una ubicación definitiva.

El grupo conservacionista considera que el Consejo de Seguridad Nuclear está permitiendo «un cementerio nuclear ilegal en Palomares, que ni siquiera figura como tal en el registro de áreas contaminadas».

Ya en enero de este año, cuando se cumplían 51 años desde el accidente, Ecologistas urgía al CSN a actuar, mientras EE UU decide, considerando que sigue el riesgo mientras esté así. Y afirmaron que el almacenamiento temporal podría realizarse en una nave preparada al efecto, similar a las utilizadas por las centrales nucleares para el material radiactivo, siempre siguiendo las normas establecidas por las leyes para la limpieza de instalaciones nucleares áreas contaminadas.

Para Ecologistas en Acción, el pequeño pueblo de Palomares es una instalación nuclear ilegal, que no es otra cosa que un lugar donde se deposita material radiactivo, y un área contaminada, por mucho que no figure como tal en los registros oficiales. Según expusieron entonces en su escrito, la Junta de Energía Nuclear, el Ciemat, el CSN y los sucesivos gobiernos de la dictadura y de la democracia sabían perfectamente que los americanos hicieron una limpieza cosmética en Palomares, puesto que de los nueve kilos de plutonio que liberaron las dos bombas MK-28, sólo se llevaron a Savannah River 270 gramos, «dejando esparcidos por el terreno unos ocho kilos de material radiactivo».

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