Un maestro alfarero de Sorbas recibe el distintivo ‘Andalucía, calidad artesanal’

El delegado de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo junto al artesano José Miguel García en su taller de alfarería en Sorbas./IDEAL
El delegado de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo junto al artesano José Miguel García en su taller de alfarería en Sorbas. / IDEAL

La insignia se refiere a los productos ‘Botijo con forma de gallo’, ‘Jarra’ y ‘Ajuarico’

Daniel Serrano
DANIEL SERRANOSorbas

La Consejería de Empleo, Empresa y Comercio informó recientemente de que ha otorgado el uso del distintivo de calidad y procedencia ‘Andalucía, Calidad Artesanal’ al maestro artesano de Sorbas José Miguel García Muñoz, quien está al frente del taller ‘Alfarería Juan Simón’, declarado ya como Punto de Interés Artesanal de Andalucía, uno de los ocho de la provincia. Dicho otorgamiento se refiere a los productos ‘Botijo con forma de gallo’, ‘Jarra’ y ‘Ajuarico’.

Este artesano, uno de los 70 inscritos de la provincia en el registro oficial de la Junta, elabora piezas propias de la zona (cazuelas, peroles, canaleras) en arcilla roja, muy refractaria y usada tradicionalmente para utensilios de cocina, pero también ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos y demandas del mercado, creando vajillas y objetos ornamentales en arcilla blanca, entre las que destacan sus botijos con forma de gallo. José Miguel García Muñoz diseña, moldea, cuece y decora tal y como han venido haciendo cuatro generaciones de su familia.

Los criterios para el otorgamiento del uso del distintivo ‘Andalucía, Calidad Artesanal’ se basan, por un lado, en la calidad de los materiales empleados, dos tipos de barro o arcilla extraídos de los yacimientos de Sorbas: arcilla blanca utilizada en objetos decorativos y recipientes para el agua, y arcilla roja, con la que está hecho el ‘Ajuarico’, limpia de impurezas y con esmalte fino para unir todas las piezas.

Otros criterios tienen que ver con las técnicas de producción, que mantienen procedimientos tradicionales a pesar de su adaptación a las mejoras instrumentales, la variedad de las piezas que se tornean en el taller, la perfección y riqueza de estos productos tradicionales, la calidad de los acabados y la presentación homogénea del producto, así como el hecho de que cada pieza sea una obra de arte, de tal modo que el número de sus creaciones es limitado.

José Miguel García recibió la calificación de Maestro Artesano en marzo de 2016.

 

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