Un matrimonio ruso acerca la vida en Mojácar de hace 100 años

Sergey Kofanov y Yulia Damye abrieron el Museo Casa de la Canana donde se recrea el ambiente de una casa tradicional de la primera mitad del siglo XX

Yulia Damye y Sergey Kofanov en la entrada del Museo Casa de la Canana./D. S.
Yulia Damye y Sergey Kofanov en la entrada del Museo Casa de la Canana. / D. S.
Daniel Serrano
DANIEL SERRANOMojácar

El Levante almeriense es uno de los destinos turísticos más atractivos de la geografía española y un lugar al que acuden a pasar sus vacaciones miles de visitantes extranjeros. Entre todos sus municipios, uno de los lugares más elegidos y visitados suele ser Mojácar, perteneciente a la asociación de los Pueblos más bonitos de España desde 2013.

Si bien es cierto que los turistas suelen buscar tranquilidad y, sobre todo, sol y playa. Algo que sin duda encuentran en el municipio mojaquero. Además de la zona de la playa, las calles de Mojácar pueblo mantienen un embrujo especial, pues tal y como lo definen desde su portal turístico, sus calles son un laberinto donde «se descubre una belleza más íntima entre sus calles estrechas, adornadas de flores de intensos colores que resaltan en el blanco de sus casas y el intenso azul del cielo. Cada rincón nos cautiva, nos traslada a su pasado árabe y nos enseña el día a día de sus vecinos».

Sin embargo, había algo que le faltaba al municipio y que, desde el mes de septiembre, gracias a dos rusos, Sergey Kofanov y Yulia Damye, ya lo tiene. Se trata nada más y nada menos que de una casa museo que recrea el ambiente de una casa tradicional mojaquera de la primera mitad del siglo XX.

Sergey se encarga de las explicaciones a los turistas extranjeros.
Sergey se encarga de las explicaciones a los turistas extranjeros. / D. S.

El Museo Casa de la Canana se encuentra situado en la calle Esteve, 6. A tan solo 100 metros del ascensor público y bien indicado por numerosos carteles en las calles laberínticas de la localidad.

Se trata de una vivienda de varias plantas donde reside el matrimonio ruso y donde a su vez trabajan. Aunque en principio no era su proyecto original, pues habían pensado en adecuar la misma para su uso como hotel, los largos trámites burocráticos hicieron que una nueva idea surgiera en la cabeza de Sergey.

Pues durante sus vacaciones, que llevaban visitando el Levante almeriense desde el año 2010, se dio cuenta de que cuando paseaba por las blancas y estrechas calles de Mojácar no había ningún lugar, más allá de comercios y restaurantes, donde poder entrar. «Decidimos hacer algo nosotros ya que faltaba un museo en la localidad», comentó a este periódico Yulia, que a su vez hacía de traductora, en un perfecto castellano, de su marido.

El matrimonio ruso compró la vivienda en 2016, seis años después de empezar a visitar la comarca durante su periodo vacacional fue cuando decidieron definitivamente abandonar el frío de Rusia y el estrés que les suponía vivir en una ciudad como Moscú para pasar el resto de sus días en Mojácar.

Ayuda de profesionales

Y fue así, a grandes rasgos, como, tras aproximadamente un año de preparativos y con la ayuda de grandes profesionales como Domingo Ortiz o Federico Moldenhauer, el Museo Casa de la Canana abrió sus puertas con el fin de trasladar a sus visitantes aproximadamente cien años atrás en el tiempo, con objetos auténticos de principios del siglo XX.

Con precios muy populares, 2,50 euros el adulto y un euro los niños, se puede disfrutar de una visita guiada por más de 200 metros cuadrados de exposición, con once habitaciones familiares y un semisótano. Durante la misma se puede conocer como vivía una familia de clase media mojaquera allá por los años 20.

Durante la visita se puede observar el traje tradicional de mojaquera.
Durante la visita se puede observar el traje tradicional de mojaquera. / D. S.

Por aquellos entonces, la dueñade la vivienda tenía el apodo de Canana, de ahí que Yulia y Sergey decidieran mantenerlo para llamar así a su museo. Según relatan durante la visita, en aquellos años todos iban a comprar a casa de la Canana el tabaco, pues allí tenían un estanco aunque, además, vendían de todo.

También, en el semisótano se encuentra una cuadra para animales así como distintos utensilios para trabajar en el campo, tal y como se hacía por aquellos años. Durante el recorrido por la casa se pueden observar botijos en los que se transportaba el agua de la fuente, una mojaquera con el traje tradicional de la localidad, la cocina de la época y un rincón de libros de historia sobre Mojácar.

Sin lugar a dudas, el Museo Casa de la Canana consigue trasladar al visitante al estilo de vida que había en Mojácar allá por el año 1920.

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