El mercadillo de Garrucha vuelve a la calma tras la tormenta

Los vendedores ambulantes que se vieron afectados por la tromba de agua calculan entre 800 y 1.000 euros de pérdidas

Los vendedores ambulantes volvieron a instalar sus puestos en las calles de Garrucha este viernes./D. S.
Los vendedores ambulantes volvieron a instalar sus puestos en las calles de Garrucha este viernes. / D. S.
Daniel Serrano
DANIEL SERRANOGarrucha

Como cada viernes desde hace innumerables años, los vendedores ambulantes volvieron a instalarse hace dos días en las calles Castillejos; Espronceda; Cervantes; del Mar y Joaquín Escobar, entre otras, del municipio de Garrucha con motivo del mercadillo semanal.

En plena campaña electoral, con los políticos de uno y otro partido dejándose ver por las calles de más afluencia de la localidad, el tema de conversación en el mercadillo era bien distinto. Y es que la fuerte tromba de agua que cayó la semana anterior aún estaba presente en el boca a boca de los vecinos.

Los vídeos en los que el agua arrasaba con todo lo que pillaba a su paso tardaron escasos minutos en hacerse virales en las redes sociales y recorrieron todos los informativos a nivel nacional. Las impactantes imágenes de los vendedores, con el agua por las rodillas, intentado recoger el género dieron la vuelta a todo el país.

La tromba de agua arrasando el género de los vendedores, el viernes 16 de noviembre.
La tromba de agua arrasando el género de los vendedores, el viernes 16 de noviembre. / IDEAL

Por suerte, y sin tener que lamentar daños humanos, después de la tormenta siempre llega la calma y los vendedores pudieron instalarse nuevamente este viernes en las calles de Garrucha, donde por espacio caben un total de 242 puestos aunque en la actualidad suelen instalarse unos 216 vendedores.

Si bien, aunque todos se vieron afectados por las condiciones meteorológicas adversas del viernes 16 de noviembre, los más perjudicados fueron los instalados en las calles Castillejos y Espronceda, que vieron como el agua arrastró su género hasta el paseo del Malecón, prácticamente hasta la orilla del mar.

Primera vez en treinta años

Este fue el caso, por ejemplo, de Tomás Casquet y de Juan Pedro Fernández Navarro, el primero vendedor de frutas y hortalizas y el segundo vendedor de flores.

Si bien, ambos comerciantes reconocieron a este periódico que de los más de 30 años que llevan montando sus puestos en Garrucha, era la primera vez que vivieron una situación similar.

«Es la primera vez que nos ha pasado esto. Fue algo anormal, el agua venía y se llevaba todo por delante. Nosotros perdimos entre 800 y 1.000 euros ese día. También hemos tenido que reparar las básculas, con el gasto adicional que ello supone, ya que se mojaron», apuntó Casquet, natural de Antas.

El vendedor lamentó la situación vivida ya que, según detalló, «las ganancias un día normal son pocas, a veces trabajamos y aún así nos falta dinero para pagar. Para los autónomos, los mercadillos van muy mal, las grandes superficies están acabando con nosotros».

El mercadillo hace dos días.
El mercadillo hace dos días. / D. S.

Por su parte, el vendedor de flores, vecino de Cuevas del Almanzora, reconoció haber vivido «una situación complicada, con el recuerdo de las riadas de 2012, que en esa ocasión la viví en Pulpí».

Fernández Navarro comentó que esta situación le produjo nervios e impotencia de ver como el agua se llevaba el puesto. «Aquí en Garrucha nunca había pasado algo igual y llevo viniendo entre treinta y cuarenta años. Fue visto y no visto, comenzaron los truenos y a los pocos minutos el agua hizo presencia de manera violenta», explicó el cuevano, quien apuntó que las pérdidas fueron similares a las de su compañero, ya que al haberse mojado todo el género ya resultaba inservible.

Si bien, ya entre risas y con el sol característico de esta comarca de fondo, el vendedor apuntó que «ahora toca volver a trabajar».

Así, una semana después de las lluvias torrenciales, tanto vecinos como comerciantes comentaban lo ocurrido como una anécdota, alegrándose de verse unos y otros en buen estado tras el mal rato vivido el viernes anterior.

Merece la pena apuntar que las lluvias torrenciales, además del mercadillo, destrozaron la playa de Garrucha, causando daños materiales que, a falta de una cifra definitiva, superarán los 20.000 euros de reparación, según apuntó la alcaldesa de Garrucha, María López Cervantes, a IDEAL. Si bien, una vez que tengan las facturas, el equipo de gobierno garruchero solicitará una ayuda extraordinaria tanto a la Junta de Andalucía como al Gobierno de la nación.

 

Fotos

Vídeos