El Pabellón de Garrucha está a punto de ser abierto al público

  • Más de siete años en obras, cuatro millones de euros invertidos y una capacidad para un pueblo tres veces mayor que Garrucha es el balance del Pabellón Polideportivo municipal que el equipo de Gobierno actual prevé abrir totalmente en breve. Así lo avanzó el Consistorio, que afirmó estar finalizando las últimas actuaciones en la infraestructura para que los deportistas garrucheros empiecen a disfrutar de esta instalación cuanto antes.

Una completo y moderno pabellón «que ha supuesto un importante esfuerzo económico para las arcas municipales, alcanzando una inversión de 4 millones de euros», apuntó la administración local que desde el año 2009 ha estado llevando a cabo diferentes convenios y acogiéndose a diversos planes de distintas administraciones con el fin de financiarlo. El pabellón cuenta con una pista polideportiva central y otras dos transversales, en las que se pueden practicar deportes como fútbol sala, baloncesto, balonmano, entre otros. Dispone de dos pistas de squash, de dos salas múltiples para practicar actividades de sala, como aeróbic, yoga o tenis de mesa. En cuanto a vestuarios, hay ocho para los equipos y usuarios y cuatro para árbitros. Varios almacenes, sala de enfermería, oficinas, zona de recepción y un bar-cafetería completan los servicios de la infraestructura deportiva. Muchos retrasos y dinero El inicio de las obras del Pabellón municipal se produjo en el año 2006 con el equipo de Gobierno socialista, liderado por Andrés Segura. Según el PSOE local, las obras se financiaban de la siguiente manera: «El proyecto del Pabellón constaba de dos fases: la primera, con un presupuesto de 600.000 euros que fue asumida por empresarios y empresas vinculadas al puerto comercial. La segunda fase se adjudicó a Jale por 1,9 millones de euros, y se financió con una subvención de la Junta de Andalucía de 500.000 euros más 1.051.000 del convenio con Gestunor, con lo que solo le hubiese costado al Ayuntamiento 350.000 euros». En el año 2007, cambia de signo político el Gobierno local, y las obras se paran por «la falta de pago» a la adjudicataria, según los gobernantes que cogieron las riendas del Consistorio, y no sólo eso, sino que en todo este tiempo, casi duplicará su previsión inicial de coste. En el año 2009, el alcalde de Garrucha, Juan Francisco Fernández, afirmó que estaban manteniendo reuniones con la consejería de Turismo y Deporte para ver la manera de reanudar las obras «paralizadas» desde hacía «más de dos años, por falta de pago con la adjudicataria», explicó, deuda que se saldó. En 2010 se estimó que se podría culminar la instalación con unos 400.000 euros más «arreglando algunos desperfectos del tiempo y ultimando otros detalles». Pero, el Pabellón no se concluyó y en el año 2012, Fernández culpó al «elevado presupuesto de la misma, que se preveía en un millón, pero que se había convertido en más de tres» de los continuos retrasos. Anunció su apertura, por lo poco que faltaba para su finalización, para final de ese año. Pero, tampoco fue. Finalmente, esta semana, el Ayuntamiento de Garrucha aseguró que en los próximos días, esta «megalómana» instalación, tal y como la calificó en alguna ocasión el primer edil garruchero, «se inaugurará».