Party Levante prueba en su catamarán la resistencia del grafeno

  • La empresa Party Levante está colaborando con un estudio para comprobar las ventajas que el que ya llaman material del futuro, el grafeno, tiene para su sector, el náutico. Así lo explicó el responsable de la empresa Rafael Polo, asegurando que los beneficios que podría tener pintar las naves con pinturas que contuvieran ese material podrían ser de gran importancia. «Los recientes descubrimientos sobre nuevos materiales están mejorando los resultados de múltiples productos en el mercado y no podía quedar fuera el sector de la náutica debido a las exigencias del entorno en el que se trabaja ya que se hace necesario utilizar materiales más resistentes para proteger los barcos, y que por ello con precios elevados», aseguró Polo. El estudio en el que colabora Party Levante junto a Innovaciones P & B y la Universidad de Córdoba necesitaba de un barco de grandes dimensiones para comprobar realmente el alcance del grafeno aplicado a la pintura y a los barcos.

«Para que los trabajos del presente estudio se realizaran con garantías era necesario contar con los servicios de una empresa del sector náutico que cuente con embarcaciones de un tamaño significativo, predispuesta a colaborar con seriedad en trabajos de I+D y con el suficiente movimiento y personal para poder hacer el seguimiento y toma de datos así como otra clase de tareas», afirmó Rafael Polo. «Una de las propiedades de las nanofibras de grafeno es su espectacular resistencia y por ello se ha iniciado este proyecto de investigación, que tiene como objetivo mejorar la resistencia de las pinturas 'antifouling' diseñadas para evitar incrustaciones que elevan la fricción del casco contra el agua y, por lo tanto, frenan la embarcación aumentando el consumo energético del mismo. Esto hace necesario pintar periódicamente el casco de las embarcaciones (normalmente cada año), generando unos costes altos al tener que sacar la embarcación del agua para desincrustar la obra viva y pintar nuevamente», explicó Polo. El uso de una pintura con un material mucho más resistente supondría poder tener el barco en el agua mucho más tiempo, sin tener que sacarlo cada año. «Podría durar tres, cuatro o más años, eso es lo que se pretende investigar», continuó comentando el empresario de Party Levante, quién habló de que el tiempo que la embarcación está en tierra «cebe considerarse también el cese de lucro al no disponer durante este tiempo de la embarcación para su explotación, así que, el poder tener el barco más tiempo en el agua siempre es una ventaja económica».