La gran tradición pesquera y marina se mantiene en Carboneras

Felipe II entregó estas tierras al marqués del Carpio con el mandato de edificar el Castillo de San Andrés.
Felipe II entregó estas tierras al marqués del Carpio con el mandato de edificar el Castillo de San Andrés. / IDEAL
  • CÓMO HEMOS CAMBIADO

  • Con un amplio legado histórico, este municipio ofrece en la actualidad paisajes y monumentos que contrastan con la tranquilidad de sus aguas

El municipio de Carboneras es, sin duda, una de las joyas de la costa de la provincia de Almería. Un pequeño pueblo pesquero que se encuentra situado mirando al mar Mediterráneo y que gran parte de su territorio se encuentra dentro del Parque Natural Cabo de Gata.

La historia de Carboneras comienza en 1559, cuando Felipe II hizo entrega de estas tierras al marqués de Carpio con el mandato de edificar el Castillo de San Andrés. Don Diego López de Haro y Sotomayor, Señor del Carpio, obtuvo del Rey Felipe II el título de Marqués, que incluía la villa de Sorbas, a cuya jurisdicción pertenecía la actual Carboneras. En aquella época los montes que rodean la actual Carboneras eran abundantes en árboles, por lo que se construyeron unos hornos, de donde se obtenía carbón vegetal. Esta industria llegó a prosperar tanto que el producto se vendía a distintos lugares de España y África, como Orán en Argelia.

Castillo de San Andrés

Ubicado en el casco antiguo del municipio, se trata de una fortaleza militar de planta cuadrada con cuatro torres en sus esquinas, tres cilíndricas y una cuadrada situada al sur, que fue declarado en 1993 Monumento de Interés Cultural. Una edificación con la que se defendería la costa del levante almeriense ante la sublevación de los moriscos. Además, consiguió que la población se organizase en torno a este gran monumento que, en la actualidad, mantiene su estructura en perfectas condiciones. Más tarde, en el siglo XIX, pasó a formar parte de la Casa de Alba. El castillo de San Andrés se funde en Carboneras con los vestigios del siglo XIX representado en edificios señoriales como la actual sede del ayuntamiento antes Casa de los Fuentes. Al Castillo y la actual sede del ayuntamiento hay que añadir una larga lista de monumentos y recursos turísticos como el Molino de Viento, catalogado como Bien de Interés Cultural; la Casa del Laberinto, el Castillo de Mesa Roldán y la Torre del Rayo. Es la construcción más antigua de Carboneras, levantada en la época nazarí a la que se puede acceder a pie por una senda y disfrutar de las excelentes vistas que ofrece tanto de Carboneras como del mar. Esta majestuosidad contrasta con la tranquilidad de sus aguas y playas urbanas, desde donde se puede divisar la Isla de San Andrés, una pequeña isla rocosa en forma de ballena, declarada Monumento Natural de Andalucía y Reserva Marina de Fondos. En la actualidad, Carboneras cuenta con una gran cantidad de recursos que atraen al turista a conocer esta localidad.

Y es que el litoral de Carboneras se extiende a lo largo de 17 kilómetros de playa que van desde la popular Playa de los Muertos hasta la del Algarrobico, pasando por la de los Barquicos, Cocones, la Playa del Ancón y las Marinicas.

Una gran oferta de sol y arena que combinan los espacios dotados de todo tipo servicios e infraestructuras con aquellos naturales y prácticamente vírgenes. Una amplia gama de escenarios naturales que, además, han captado el interés de los apasionados del turismo activo. Y es que en estos escenarios la práctica deportiva ya es habitual en playas como la de los Muertos, en aguas del Parque Natural Cabo de Gata Níjar y alrededor de la Isla de San Andrés. Sus fondos suelen ser algo agrestes, propios de la roca volcánica que los conforma y que posibilitan un hábitat rico en especies. Además, existen varios puntos de inmersión, pero el más característico es el que denominan 'El Cráter', una especie de montaña submarina junto a la isla que tiene una profundidad de 28 metros.

Pero Carboneras no es solo famosa en la actualidad por sus playas, ya que el interior del término municipal es un mundo aparte lleno de preciosos recorridos que muestran el interior del Parque Natural.

Los amantes al turismo activo pueden disfrutar de un recorrido por el río Aguas y descubrir entornos tan característicos como la pedanía del Argamasón o pasear por el sendero que lleva a Mesa Roldán, a la Torre del Rayo ó a la cortijada 'El Cañarico', lugar desde el que se contemplan unas vistas inigualables al valle del Río Alías y a la cercana Sierra Cabrea.