«Tengo la conciencia bien tranquila, no me he llevado nada y cuando llegue el momento se demostrará»

Facturas de Editorial Planeta por la compra de varios grabados de Goya al ayuntamiento de Carboneras./IDEAL
Facturas de Editorial Planeta por la compra de varios grabados de Goya al ayuntamiento de Carboneras. / IDEAL

Josefa Cruz Orta asegura creer en la justicia tras la petición de la Fiscalía de cárcel e inhabilitación por la compra de las láminas de Goya desaparecidas

Daniel Serrano
DANIEL SERRANOCarboneras

La exconcejal de Cultura del Ayuntamiento de Carboneras y actual edil en la oposición, Josefa Cruz Orta, del PSOE, se enfrenta a un año de prisión y ocho años de inhabilitación especial para empleo o cargo público. Al menos esto es lo que ha solicitado la Fiscalía para la acusada de adquirir irregularmente con cargo a las arcas municipales una colección de 80 estampas de Francisco de Goya que se encuentran «desaparecidas» sin que «jamás» se expusieran al público.

En declaraciones a IDEAL, Cruz Orta aseguró que se había enterado por las redes sociales. «Solamente puedo decir que tengo mi conciencia bien tranquila, yo no me he llevado nada y todo lo que he hecho ha sido legal. Confío en la justicia y cuando llegue el momento se demostrará», apuntó.

Fue en febrero de 2015 cuando este periódico dio a conocer la investigación interna abierta por el Ayuntamiento de Carboneras para dar con el paradero de una colección de lujo de reproducciones de los grabados de Goya de 'Los desastres de la guerra'. A día de hoy, nadie sabe dónde está.

Ayer, transcurridos tres años y casi ocho meses desde entonces, se dio a conocer que el Ministerio Público indica que la edil socialista incurrió en la compra por 3.250 euros en un «gasto innecesario y superfluo para el erario público» y le reprocha la toma de una decisión que califica de «personal suya, arbitraria en su esencia y alejada del interés público».

Atribuye, así, a Cruz Orta, por unos hechos que se remontan a antes del mes agosto de 2009, la presunta comisión de un delito de prevaricación administrativa y otro de malversación de caudales públicos.

El escrito de calificación provisional recoge que Cruz, en su condición de concejal de Cultura de Carboneras, tomó el acuerdo de adquirir para el Ayuntamiento «80 estampas de Francisco de Goya de una colección denominada 'Los Desastres de la Guerra' por importe de 3.250 euros».

Señala que el pago se hizo de forma «aplazada» en los meses siguientes y que «fueron abonados por el Ayuntamiento «según consta en la factura emitida por la editorial.

Nunca fueron vistas

Si bien las referidas estampas fueron recepcionadas en el Ayuntamiento «en torno al 31 de agosto de 2009 por la acusada», el fiscal subraya que «jamás» fueron expuestas al público, «ni utilizadas ni visionadas por ninguna persona amén de la acusada, estando desaparecidas desde fecha indeterminada y sin que estén localizadas en ninguna dependencia municipal».

Sobre la decisión adoptada por la concejal, indica que no siguió «ningún criterio técnico, ni conveniencia ni utilidad para el Ayuntamiento» al tiempo que no se tramitó «mínimo expediente administrativo».

«Fue una decisión personal suya, arbitraria en su esencia y alejada del interés público, que supuso un gasto innecesario y superfluo para el erario público«, concluye.

El fiscal interesa, al margen de las penas privativas de libertad e inhabilitación, el pago de una multa de cuatro meses a razón de 10 euros al día, que se le impongan dos años de suspensión de empleo o cargo público municipal y que satisfaga la cantidad presuntamente malversada. Asimismo, solicita que se aporten los antecedentes penales de la acusada.

En esta causa penal también fue investigado el exalcalde de Carboneras Cristóbal Fernández aunque finalmente se dictó sobreseimiento.

El PSOE apoya asu compañera yel alcalde no valora

El portavoz socialista en Carboneras, José Luis Amérigo, relató a este periódico que lo tienen bien claro: «creemos en su honradez y en su honestidad y confiamos en que así lo verá la justicia. Esto es una campaña orquestada por Gicar, PP y por quien fuera alcalde, Salvador Hernández, de desprestigio hacia una compañera que llevó la cultura a unas cotas que en Carboneras no se conocían».

Por su parte, el actual alcalde de Carboneras, Felipe Cayuela, no quiso entrar a valorar la petición de la Fiscalía y comentó que «la justicia es la que tiene que investigar y dilucidar si hubo irresponsabilidad o no».

Las diligencias previas se incoaron tras la denuncia interpuesta por el Ministerio Público. Esta, a su vez, partió de la denuncia interpuesta por el equipo de gobierno de Gicar-PP en la que se recogía la supuesta desaparición de las estampas, relativas a partir de la primera edición de 1863, llegadas en su caja original, en estuche de terciopelo, con número de serie y certificado de autenticidad.

La obra, según la factura remitida al Consistorio por la editorial, se compró el 31 de agosto de 2009 junto a otras producciones editoriales que sí figuran en la biblioteca municipal.

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