El Satse pide la dimisión de la Dirección Gerencia del Área de Gestión Sanitaria Norte

Centro Hospitalario de La Inmaculada en Huércal Overa./IDEAL
Centro Hospitalario de La Inmaculada en Huércal Overa. / IDEAL

El Sindicato asegura que, a pesar de sus demandas, sigue habiendo la misma plantilla deficitaria con solo dos enfermeras por turno en urgencias

Daniel Serrano
DANIEL SERRANOHuércal-Overa

El Sindicato de Enfermería (Satse) de Almería alertó ayer de la saturación que sufren las urgencias en el Área de Gestión Sanitaria Norte debido fundamentalmente, según su entender, a la pésima gestión de los recursos llevada a cabo ante el incremento de la demanda asistencial.

El grupo sindical detalló que aunque existe un plan de alta frecuentación, la mayoría de las veces, en el Área de Gestión Sanitaria Norte se activa demasiado tarde, cuando el colapso es ya una realidad, e incluso en muchas ocasiones ni siquiera se lleva a cabo su activación.

En un comunicado emitido ayer, afirman que así está sucediendo en el Hospital La Inmaculada de Huércal-Overa. Según el Satse, a pesar de las demandas reiteradas por su parte de una adecuación de las plantillas de Enfermería en el servicio de urgencias, la Administración sigue haciendo caso omiso y mantiene la misma plantilla deficitaria, con solo dos enfermeras por turno para atender las urgencias y una profesional en box de críticos.

En el mismo texto denunciaron las «nefastas» condiciones materiales con las que tiene que tienen que trabajar las enfermeras. Para el sindicato de Enfermería, tal es el caso del ámbito donde se atiende a los pacientes no críticos, que tienen que sufrir un muy espacio reducido, pues aseguran que en apenas 15 metros cuadrados trabajan dos profesionales al mismo tiempo y que la intimidad entre los pacientes no existe.

Según el grupo sindical, este problema se repite en la zona de observación, en los que la falta de personal se une también la ausencia de espacio, llegando a acumular en un espacio preparado para 14 camas casi el doble de ellas, por lo que la atención al paciente no se produce de manera segura.

Daños irreparables

Dicha situación empeora aún más, como viene sucediendo desde el pasado mes en el Hospital La Inmaculada, cuando se dan picos de alta frecuentación, en los que al no aplicarse el plan de mejora de la atención de urgencias y emergencias del SAS, se encuentran únicamente dos profesionales de Enfermería en la puerta de urgencias, atendiendo a más de 40 pacientes. «Circunstancias pésimas que generan estrés y presión laboral e insatisfacción entre los profesionales, llegando incluso algunos de ellos a verse obligados a abandonar el servicio de urgencias», explicaron.

Por ello, «el Sindicato de Enfermería pide la dimisión de la Dirección Gerencia del Área de Gestión sanitaria Norte, ya que de continuar en esta línea, los daños que se están generando en la sanidad serían irreparables, pasando de ser una comarca con una atención destacada y puntera a ser el último hospital dónde cualquier profesional quisiera trabajar y poniendo en riesgo la atención que se ofrece a la ciudadanía».

Si bien, el Satse recalcó que, aunque estos picos de aumento de atención son difícilmente previsibles, estos no serían tan duros si previamente las condiciones de base fueran adecuadas.

 

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