Tropezar, eternamente, con las mismas ‘aguas’

Tropezar, eternamente, con las mismas ‘aguas’

Varios colectivos alegan al informe que permite construir sin prever las consecuencias en Garrucha

IDEALgarrucha

O no aprendemos, o no queremos aprender o nos importa bien poco aprender o… siendo mal pensados, a algunos les importa muy poco todo excepto una cosa. Es lo que se puede pensar cuando se conocen algunas cosas, que permiten que se ‘caiga mil veces en la misma piedra’ o que haya quién deje que eso pase. No es normal que haya intenciones de urbanizar una zona cercana a la que fue Zona Cero de inundaciones con pérdidas de vidas humanas en Vera Playa hace tan solo cinco años sin tomar las medidas adecuadas para evitar más catástrofes, con estudios o poco serios o poco desinteresados. El estudio de impacto ambiental para dar luz verde a una posible urbanización en el denominado Sector-2 de Garrucha, la zona de detrás del municipio, donde se encuentra el llamado Bar El Suizo, el polideportivo y el instituto no tiene en cuenta las consecuencias del año 2012 en la zona, ni las características físicas de la zona, ni tan siquiera la experiencia durante años en el lugar y de sus gentes. El Sector 2 dicen oficialmente que no corre peligro de inundarse. Sin embargo, esta es la conclusión sin haber tenido en cuenta a dónde llegaron las inundaciones del 2012, ni siquiera las imágenes de cuando hay unas lluvias moderadas en la zona, y como esa agua baja por el lugar, en el que si se hicieran más viviendas, sin prever las consecuencias, supondría crear un nuevo desvío o irrupción del camino natural de las aguas pluviales y las derivaría a las dos calles de Vera Playa que se han convertido en Ramblas gracias a la mano del hombre, Juan Sebastián el Cano y Núñez de Balboa. Solo hay que echar un vistazo a hemeroteca y observar quiénes sufren las consecuencias de ‘cuatro gotas’, sin pensar, en unas nuevas lluvias torrenciales.

Es lo que reflejan, con palabras y premisas mucho más técnicas, las alegaciones presentadas por Cemera y Podemos Vera, Observatorio Ciudadano Municipal de Vera y vecinos de la localidad ante la publicación del Estudio de Impacto Ambiental (IAE) para trámite de autorización ambiental unificada del proyecto de urbanización de la Unidad de Actuación Única del Sector 2 de las Normas Subsidiarias de Garrucha. «La zona es inundable», concluyen estos grupos, basándose, entre otras cosas, en la experiencia física, visible y de años en el lugar, pero también, en las carencias de un estudio que, entre otras cosas, no contempla las consecuencias de las lluvias y el desbordamiento del río Antas en 2012 y de los ‘obstáculos’ que encontró el agua para hacerse más destructiva.

«Es terreno inundable y el modelo urbanistico que propone es depredador», apuntó José Antonio Ramos, miembro del Circulo Sectorial de Ecología y Medio Rural de Almería (Cemera).

Pero no solo la zona es inundable, sino que «las medidas tomadas para que no lo sea, agravan las consecuencias de las inundaciones en las urbanizaciones de Vera Playa y salidas de pluviales en días de lluvia normales», añadieron.

Así, estos colectivos concretan sus alegaciones en tres: la primera, es que en dicho estudio no se determina el método de análisis de peligrosidad de inundación o inundabilidad de los terrenos del Sector-2 debido al desbordamiento del río Antas, la inundación a causa de lluvias procedentes terrenos adyacentes al Sector-2, y la inundación a causa de lluvias procedentes de los propios terrenos del Sector-2; por otra parte, no se determina la afección del Sector-2 en la ciudad ya existente ante inundaciones que se puedan producir a causa de aguas de lluvia, y tercera, no se analizan en el informe las necesidades hídricas del Sector-2 tanto para el área residencial y también para las áreas calificadas en el planeamiento como zona verde, para mantener la vegetación.

Hay varios motivos que llevan a estos grupos a alegar, pero también a exigir que se haga un «un estudio exhaustivo de la cuenca completa del río Antas» para saber exactamente como acometer esa laminación que lleva proyectándose décadas. Recordaron que esa actuación la postergan las administraciones hasta el horizonte de 2021-2027, con lo que entienden que «no se deberían permitir actuaciones y modificaciones del terreno, realizadas de manera interesada para permitir construir en terrenos con riesgos evidentes de inundación».

Ramos además explicó a IDEAL que tras estudiar con detenimiento el estudio de impacto ambiental que dará luz verde al desarrollo del sector, se adjunta un mapa «de peligrosidad por inundación que infravalora la amenaza de inundación, contradiciendo la realidad de lo ocurrido en las inundaciones de 28 de septiembre de 2012, posiblemente por contener datos anteriores a este episodio grave de inundaciones». Es decir, el mapa «es erróneo, incompleto e impreciso», de hecho, según estos colectivos «realiza trazados imposibles e incompatibles con la morfología del terreno y los cursos que de manera natural sigue el agua».

Dicho estudio no tiene en cuenta tampoco que «esta zona es problemática debido a la morfología del terreno, con la presencia de un gran talud que envuelve al municipio de Garrucha que forma una especie de embudo que obliga la salida de la circulación de las aguas por un único punto, por debajo de la carretera, mediante dos ojos de puente, las aguas se dirigen hacia lo que queda de lo que debería conformar la rambla de Las Marinas como desagüe natural hacia la playa y cuyo encauzamiento, después de haber sido asfixiado por las Urbanizaciones de Las Garzas, Torrelaguna y Las Marinas y Vera Coast, ha quedado como desagüe muy residual, en el caso de lluvias extremas y obligando, en el resto de episodios de lluvias, a circular el agua dando un rodeo por las calles Núñez de Balboa y Juan Sebastián Elcano hasta llegar a la playa. Dichas calles han sido convertidas en ramblas improvisadas y está comprobado que no cuentan con salida de pluviales capaces de contener un mínimo de agua de lluvias por lo que pueden quedar anegadas durante días cuando acontece cualquier episodio de precipitación en la zona».

Y es que, tal y como añadió Ramos, «a pesar de la gravedad de lo sucedido en 2012, ni se han llevado a cabo ni se han tenido en cuenta las medidas que ya se apuntaron hace 13 años para evitar problemas graves en la zona», entre ellas, la de limitar el dominio público hidráulico, ampliar puentes existentes, obras de defensa, etcétera. Así, como ejemplo más inmediato, se está realizando la segunda fase del desdoblamiento de la carretera Vera-Garrucha, y «no está previsto arreglar el tema de ese puente que hace tapón y produce desbordamientos», mientras por otra parte se hacen otras cosas que agravarán la situación en la que ya fue Zona Cero del desastre hace cinco años.

Se preguntan: «¿cuántas muertes podrían ocurrir en esta zona inundable si las lluvias torrenciales y el desborde de las avenidas ocurriera con fecha 7 de septiembre, tal como ocurrieron ya en 1989?».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos