La manifestación recorrió el paseo marítimo de San Juan de los Terreros. / A. C.

Más de un centenar de personas pide la reubicación de la gasolinera que se quiere construir en Terreros

Los vecinos de la pedanía pulpileña sostienen que supone un peligro para la salud pública por la cercanía de las viviendas y han solicitado al Ayuntamiento que la instalen a las afueras

ANTONIO CÁCERES Almería

Más de un centenar de personas participaron el pasado jueves en una manifestación que recorrió el paseo marítimo de San Juan de los Terreros, en Pulpí, para pedir la reubicación de la gasolinera que se quiere construir en el centro de la localidad.

El manifiesto leído a la conclusión del acto reivindicativo explicaba que el motivo de la concentración era el proyecto actual sobre la construcción de una gasolinera en el centro de San Juan de los Terreros, concretamente frente al supermercado Pepa y el restaurante La Venta. «Los vecinos y vecinas del pueblo demandamos la consideración de una ubicación alternativa más adecuada, puesto que, si bien entendemos que el pueblo puede necesitar dicho servicio, creemos firmemente que el bienestar y la opinión del pueblo debe tenerse en cuenta a la hora de abordar un proyecto de dicha envergadura», recogía el texto.

«¿Qué interés puede existir en la construcción de esta actividad en el lugar indicado cuando se sabe que una gran cantidad de ciudadanos está en contra de la misma?», se preguntan los vecinos, quienes aseguran que «hay lugares más propicios para ello que quedan a las afueras del municipio a tan solo 2 o 3 kilómetros del lugar planteado».

Desde la asociación de vecinos de Terreros-Jaravía aseguran que son muchos los argumentos que tienen para estar en contra de dicho proyecto. «En primer lugar debemos tener en cuenta el peligro que supone para los vecinos la instalación de la gasolinera en una zona residencial por la emisión de sustancias cancerígenas, la contaminación, el riesgo de incendio y explosión, entre otros».

Distancia a las viviendas más cercanas

La ubicación de la futura instalación se sitúa totalmente rodeada de viviendas y de parcelas que se encuentran a menos de 50 metros, explican los vecinos, quienes advierten que existe un gran número de municipios (muchos de ellos andaluces) que están prohibiendo la construcción de gasolineras a tan poca distancia de las viviendas, puesto que diversos estudios consideran que la distancia mínima entre las zonas residenciales y las gasolineras debe estar entre 100 y 250 metros al estar demostrado su efecto nocivo sobre las personas, especialmente ancianos y niños.

Por otro lado, sostienen que es de sobra conocido que en una estación de servicio se emiten a la atmósfera vapores con compuestos orgánicos volátiles durante el repostaje de los vehículos o durante las descargas de las cisternas, entre otras acciones.

Los vecinos hacen referencia a un estudio de casos y controles publicado en 'Occupational and Environmental medicine' en el que se explica que vivir cerca de una gasolinera «puede llegar a cuadriplicar el riesgo de leucemia en niños». Sobre este mismo tema, un estudio de la universidad de Murcia concluye que «en las gasolineras se registran altos niveles de compuestos orgánicos en el aire como el benceno, que incrementa el riesgo de padecer cáncer».

Además, dada la proximidad de las viviendas, los vecinos temene un potencial derrame que podría ocasionar un riesgo inadmisible para la salud de las personas. «Nos gustaría señalar que creemos que tanto en el proyecto de construcción de la gasolinera como en las medidas a adoptar en la evaluación ambiental del mismo, no se han tenido en cuenta estos aspectos. Asimismo, al tratarse de una zona muy sensible, dada la intensa urbanización, una potencial contaminación del subsuelo podría tener un gran impacto económico y mediático que podría afectar a la actividad económica en la zona, fuertemente asociada al turismo. Geológicamente e hidrogeológicamente, el emplazamiento no es el óptimo desde el punto de vista ambiental para la construcción de una gasolinera», argumentan.

Otros argumentos esgrimidos por los vecinos son el riesgo de incendio y también de explosión «ya que los vapores de la gasolina son más pesados que el aire y pueden recorrer grandes distancias y alcanzar fuentes de ignición».

Movimiento vecinal

La creación de un movimiento vecinal en contra del proyecto actual ha conseguido en pocos días recabar más de 2000 firmas en favor de la reubicación, lo cual demuestra una oposición rotunda de la gran mayoría de vecinos.

Tienen como ejemplo lo sucedido en otras ciudades y pueblos de España en los que se consiguió paralizar los proyectos de construcción de gasolineras en el centro de las mismas. Ello les anima «a seguir luchando por esta causa».

De este modo, los vecinos han pedido al actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Pulpí y a los promotores de la obra «sensibilidad con la reivindicación y que tengan en cuenta todos los aspectos y los peligros descritos que conlleva la construcción de una estación de servicio en el centro del pueblo, tanto para la salud de los ciudadanos como para la salud ambiental».

«Una vez llegue la catástrofe ya no se podrá evitar, pero ahora estamos a tiempo. Pedimos que se paralice el proyecto y se tengan en cuenta otras ubicaciones alternativas más adecuadas donde se reduciría el impacto», concluye el manifiesto.