La Térmica, la obra que transformó Carboneras

La mejora de la carretera desde Venta del Pobre y la que hizo la Diputación ampliando con vigas la anchura de la que unía con Mojácar, primer gran cambio del 'pueblecico'

JOSÉ MARÍA GRANADOS ALMERÍA

Cuando el entonces ministro de Industria y Energía, Ignacio Bayón, puso la primera piedra de lo que iba a ser laCentral Térmica de Litoral, el municipio que la aloja,Carboneras, no llegaba a los 4.000 habitantes. Al ponerse en marcha, en 1984, ya se rozaban los 5.000 vecinos y tres años después casi se alcanzaban los 6.000.

En los últimos años. Carboneras ha mantenido un padrón superior a los 8.000 habitantes, con el pico más alto en 2010 con un total de 8.123 personas, un 103 % por encima de la época anterior a la térmica que, desde luego, fue un gran motor de desarrollo para un 'pueblecico' que hace 40 años iba camino del despoblamiento hasta que por su ubicación fue elegida para albergar el proyecto de central térmica de carbón que a principios de los 80 tenía en la cabeza la Empresa Nacional de Electricidad,(Endesa) y que se disputaban varios posibles escenarios pese a que una instalación de ese tipo estaba considerada como contaminante.

Claro que los ochenta eran otros tiempos en los que la sensibilización por lo natural no era todavía demasiado acusada, aunque también hay que decir que, en la decisión, se tuvieron en cuenta las condiciones atmosféricas de la zona, al otro lado del Cabo de Gata, con vientos adecuados para que no se acumularan los gases de la combustión y se pudieran aminorar los posibles efectos locales de la lluvia ácida producida por los gases procedentes de la quema de combustibles y que se terminan depositando sobre la superficie terrestre a través de las precipitaciones.

La razón que llevó a la instalación de la gran central térmica en este enclave fue, entre otras, la existencia de una gran industria cementera en la zona, que ya había demostrado las buenas condiciones para crear un enclave portuario que permitiera la llegada de barcos de gran calado. Era el lugar perfecto para importar carbón, en barcos con más de 15.000 toneladas de capacidad, que procedían desde cualquier otro país del mundo. La zona era ideal para recibir el carbón a utilizar en la transformación energética.

El primer barco que descargó el mineral en Carboneras llegó al puerto de Pucarsa -construido para ello a escasos metros de la Central Térmica- el 29 de octubre de 1984 procedente de Sudáfrica y con 75.000 toneladas de carbón cuya descarga se realizó en cinco días.

Los inicios

La noticia de la construcción del complejo energético de Carboneras la dio el ministroBayón el día que acudió a la inauguración del puerto de Hornos Ibéricos Alba S.A. (Hisalba), fusión entre Cementos Alba y Hornos Ibéricos, cuyas obras se había adjudicado en 1977. En 1980, fue inaugurado e inició su producción como puerto exportador de los productos elaborados en su vecina fábrica, que se abastecía de materias primas procedentes del interior sacando por mar su producción de cemento, yeso, caliza y clinker.

Como semilla de los planes de industrialización que el Ministerio de Industria yEnergía tenía para Carboneras, aquello fue un primer paso al que enseguida sucedió un segundo, la construcción de la Central y un tercero, en 1985, la puesta en servicio del Puerto de Pucarsa, que después pasó a denominarse Endesa Generación, como punto de entrada de carbón para la central térmica.

Sin la Térmica,Carboneras no hubiera avanzado a la velocidad que lo hizo ni se hubiera producido en la localidad el avance en otros sectores.No solo fue Carboneras la gran beneficiada inicial de la decisión, sino que prácticamente una gran parte del Levante almeriense se vio influenciado por la Central.

Avances

Lo primero que se arreglaron fueron las comunicaciones. De una carretera estrecha e infernal se dio paso a una plataforma viaria que acortó de forma importante el tiempo de viaje, aunque la mejora general llegaría en 1992 con la autovía A-7. Pero antes se solventó la dificultad que presentaba la antigua vía desde la venta del Pobre.

La carretera, que facilitaba la llegada de los materiales para hacer la obra y montar la central. abrió también una magnífica expectativa al turismo. A la vía directa desde la capital se unió también poco después la importante mejora de la carretera que unía Carboneras con Mojácar, que vio ampliada su plataforma, levantada sobre una serie de vigas que salen directamente de la montaña.La obra la gestionó la Diputación

La inversión en la mejora de las infraestructuras que posibilitaban la llegada a Carboneras, la propia inversión de Endesa en la Central, la construcción del puerto carbonero, el montaje técnico y la inversión en configurar empresas auxiliares necesarias para su mantenimiento, fue una fuente de riqueza para Carboneras y la zona de influencia de la central.

La central

La central de Carboneras se concibió a finales de los setenta, en unos días marcados por la crisis del petróleo, en el que la fuerte subida del 'oro negro' obligó a España a diversificar sus fuentes de generación de electricidad con el empleo de carbón, gas natural y tecnología nuclear.

En su construcción trabajaron cerca de un millar de obreros, muchos de ellos emigrantes del pueblo que retornaron al mismo. Su puesta en marcha necesitó una inversión equivalente en pesetas a 1.000 millones de euros de hoy.

Se conectó a la red eléctrica en 1984 y, desde entonces, ha recibido grandes desembolsos para optimizar su funcionamiento. Hace solo tres años concluyó una inversión de más de 250 millones de euros para reducir su impacto ambiental y cumplir las directivas europeas más exigentes.

Consta de dos grupos, uno de 557 megavatios (MW) y un segundo de 562 MW. El segundo grupo seguiría abierto por petición de Red Eléctrica hasta la puesta en operación de la línea Caparacena-Baza-La Ribina, de 400 kilovoltios (kV), que supondrá un corredor adicional para el intercambio de flujos de potencia activa entre Andalucía Oriental y Levante, evitando que aparezcan sobrecargas en la red de la zona.

Carboneras, la mar divina

Los primeros años de la central, hasta que se produjo la entrada en el Mercado Común y se cambiaron las normas, Endesa pagaba anualmente un canon de energía con el objetivo de que el dinero sirviera para que se pudieran paliar los efectos negativos de soportar una central térmica de carbón. Este canon que en principio estaba pensado para el municipio sede de la central, se repartió de forma solidaria con otros de las zona a los que afectaba la contaminación y supuso un importante ingreso en las arcas municipales.

Con ese canon se pagó la campaña 'Carboneras, la mar divina', que todavía perdura y que en los ochenta sirvió para dar a conocer el municipio como parte de la oferta turística de Almería. Carboneras tenía solo un hotel 'El Dorado' y muchos de los visitantes que acudían animados por la campaña que se hizo a nivel nacional acababan pernoctando en Mojácar,Garrucha , Almería o Roquetas de Mar.