EFE

El Ciemat, sobre la limpieza de Palomares: «Los temas técnicos están discutidísimos»

«La pretensión de España es que EE UU nos lo echó y EE UU lo tiene que recoger, así que los residuos se marcharán»

E. P. Cuevas del Almanzora

El director del Programa de Recuperación Radiológica Ambiental del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat), Carlos Sancho, indicó que el comienzo de la restauración de las 40 hectáreas de suelo contaminado con americio y plutonio de Palomares, en Cuevas del Almanzora, es una decisión «política» que «supera» al Ciemat y a su ámbito «científico», aunque ha asegurado que los aspectos «técnicos» del Plan de Rehabilitación «están discutidísimos» con las autoridades de Estados Unidos (EE UU), que, además, «están de acuerdo». «Los temas técnicos los hemos discutido absolutamente todos con el Departamento de Energía (DOE) en reuniones en España y en EEUU muy exhaustivas y largas; eso lo tenemos discutidísimo y ellos están de acuerdo», señaló Sancho en el marco de una charla divulgativa del contexto histórico y del plan de actuación del Ciemat para paliar las consecuencias del accidente ocurrido en Palomares en 1966.

A preguntas de los asistentes al webinar 'Palomares, el futuro no es mañana', publicado por el órgano, argumentó que con respecto al Plan de Rehabilitación aprobado en 2010 «queda simplemente la decisión política que supera a la dirección del centro», si bien matizó que se trata de un documento que se ha «podido completar en su versión provisional» porque le «falta» la «gestión de los residuos radiactivos» resultantes de la limpieza del suelo.

«El Ciemat ha hecho las dos partes; un diagnóstico de situación que nos dice en tres dimensiones qué tenemos en Palomares y dónde esta, y el Plan de Rehabilitación que hemos aprobado con condiciones porque le falta la gestión de los residuos radiactivos», trasladó Sancho, quien añadió que, desde el departamento de Medio Ambiente, han ido «trabajando estos años para llegar a uno definitivo».

Sancho apuntó respecto al comienzo efectivo de la limpieza en la zona afectada por la caída de bombas termonucleares, que «no se sabe», pero insistió en que los «últimos flecos» ya se «discutieron» en una reunión a dos bandas en Las Vegas, en territorio norteamericano, con presencia también del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) al margen de la «coyuntura política» que haya podido venir después.

Al hilo de esto, reivindicó el patrimonio científico acumulado por el Ciemat en las últimas décadas sobre este «problema» y consideró, en un apunte, que «no se puede perder bajo ningún concepto». «Es único porque nadie está midiendo americio y plutonio en el suelo si no somos nosotros», subrayó el científico.

Sancho, acompañado por la jefa del Departamento de Medio Ambiente, apuntó, asimismo, que en el transcurso de las reuniones mantenidas, el Departamento de Energía de Estados Unidos de Norteamérica trasladó que su intención «era llevarse todos los residuos» radiactivos generados en la limpieza del suelo.

«Nosotros planteamos un método para reducir el volumen de residuos con granulometría en seco y en húmedo ya que algunos materiales, fundamentalmente en la zona 6, no se pueden segregar debido al material sobre el que están depositados, pizarra, pero nos dijeron que se lo llevaban todo, en húmedo y en seco», remarcó.

En esta línea, afirmó que el acuerdo que se rubricó tras el accidente con Estados Unidos y que luego continuó con el Proyecto Indalo y el plan de vigilancia radiológica, con «modificaciones en su última versión», para resolver el problema en Palomares «se sigue manteniendo», por lo que, a su juicio, el camino «está trazado más allá» de consideraciones «estratégicas». «La pretensión de España a día de hoy es que EEUU nos lo echó y EEUU lo tiene que acoger, así que nuestra idea es mandar los residuos radiactivos a norteamérica salvo que decisiones estratégicas o geopolíticas nos desvíen de este camino», concluyó.

En su exposición, Sancho describió que el futuro pasa por la firma del memorándum de entendimiento (MOU) entre España y EEUU para financiar la limpieza y por la elaboración y aprobación del Plan de Rehabilitación que, en su versión definitiva, incluye la construcción de infraestructuras como almacenes, líneas, viales; el plan de gestión de los residuos radiactivos definiendo su titularidad y logística; la adquisición de unidades de contención o la elaboración de planes de emergencia y manual de protección radiológica.

El Plan de Rehabilitación debe someterse a un procedimiento de evaluación de impacto ambiental del que es promotor el Ciemat y una vez implementado, con informes finales de gestión y de control radiológico final, daría paso a un Plan Integral de Restauración Ecológica en la zona con monitorización y la aplicación de medidas correctoras.