«El cierre de la central tiene que acompasarse con formación y alternativas de empleo», dice Amérigo

El alcalde de Carboneras remarca que «resulta indispensable que todas las acciones vinculadas al cese definitivo de actividad en la central térmica estén acompasadas en el tiempo«

MARÍA RODRÍGUEZ SEGURA CARBONERAS

Tras conocerse ayer la noticia de la autorización a Endesa para iniciar el cierre de la central termoeléctrica, las reacciones no tardaron en llegar. El alcalde de Carboneras, José Luis Amérigo Fernández, señaló que el cierre autorizado de los dos grupos de la central térmica del municipio, condicionado para uno de ellos, por parte del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico «tiene que llegar acompasado en el tiempo de la formación necesaria de los trabajadores afectados y de otros proyectos que se conviertan en alternativa de empleo».

Además, avanzó que «se está trabajando para cerrar próximamente un acuerdo con la Junta de Andalucía y Endesa para la recualificación del personal afectado por el cierre en materia de energías renovables o de cara a que también pueda asumir las labores de desmantelamiento de las instalaciones llegado ese momento».

Una iniciativa a la que se suma «la captación de proyectos que, dentro de la elaboración de un Plan Director de Desarrollo de Carboneras y en el marco del futuro Convenio de Transición Justa, se conviertan en una oportunidad para la generación de empleo sostenibles en el tiempo, diversificando nuestra actividad económica, y respetuosos tanto con la salud de los carboneros como con nuestro entorno».

«Resulta indispensable que todas las acciones vinculadas al cese definitivo de actividad en la central térmica estén acompasadas en el tiempo para garantizar el éxito del proceso de Transición Energética Justa y Hacia el Empleo en nuestro municipio», remarcó.

Publicación del BOE

En ese sentido, se refirió a la publicación en el BOE de la autorización por parte del Gobierno del cierre de los grupos de la Central Térmica Litoral, y que establece un condicionado para uno de ellos, como «un paso relevante» en el que «ya se establecen de manera concreta plazos a los que deben estar supeditados los diferentes retos en cuanto a formación para los empleados afectados». Amérigo explicó que desde el Instituto para la Transición Justa se ha comunicado la resolución publicada al Ayuntamiento «dentro de la colaboración permanente entre ambas administraciones», también ha puesto el foco «en la necesidad de que se agilice al máximo por parte de los implicados el cumplimiento de las obligaciones que se señalan como condicionantes para el cierre de uno de los dos grupos de la central».

En concreto, mientras que uno de los grupos cuenta con permiso para cierre en un periodo de 12 meses, el segundo podrá hacerlo en igual plazo de tiempo, de cara a garantizar la seguridad en el suministro eléctrico.