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Declarado un foco de la enfermedad Newcastle en un explotación de pollos de Huércal-Overa

La Junta asegura que afecta exclusivamente a aves y se transmite por contacto entre animales infectados toda vez que no supone ningún riesgo para el ser humano

DANIEL SERRANO Almería

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible ha declarado este miércoles un foco de la enfermedad de Newcastle en una explotación de pollos localizada en el municipio de Huércal-Overa, en la provincia de Almería, tras confirmar el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete la detección del virus en esta explotación.

Se trata de una explotación de broilers con un censo aproximado de 10.000 pollos de seis semanas de edad, que tendrán que ser sacrificados. La sospecha de la enfermedad vino derivada por la detección de los primeros síntomas el pasado 24 de junio, seguido de un aumento de mortalidad en los días siguientes.

Las muestras tomadas por parte de los Servicios Veterinarios Oficiales de Andalucía se remitieron al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, como Laboratorio Nacional de Referencia de la Enfermedad de Newcastle en España, donde se ha confirmado que se trata de una cepa de alta patogenicidad de esta enfermedad, descartándose asimismo la presencia del virus de Influenza Aviar.

La encuesta epidemiológica realizada en la explotación indica que todas las aves se introdujeron en la granja para su engorde a principios de mayo, habiéndose producido desde entonces únicamente movimientos al matadero. El posible origen del foco se mantiene bajo estudio, si bien se considera a las aves silvestres como fuente más probable del virus.

Medidas adoptadas

Los servicios veterinarios de la Junta de Andalucía han adoptado, de forma inmediata, una batería de medidas de control en coordinación con el sector. Entre ellas, la inmovilización inmediata de la explotación afectada desde el momento de la sospecha del foco y la realización de una encuesta epidemiológica con objeto de conocer el posible origen y las explotaciones en riesgo por movimientos de personas y vehículos.

Además, se está sacrificando a todo el censo de la explotación afectada y se está llevando a cabo la destrucción, en una planta de tratamiento autorizada, de los cadáveres, pienso y otros materias que puedan facilitar la propagación del virus.

Asimismo, se ha establecido una zona de restricción que comprende dos áreas: una de protección de un radio de tres kilómetros desde el lugar del foco y una de vigilancia con un radio de 10 kilómetros desde el lugar del foco. En esta zona de restricción hay 17 explotaciones con censo que suman unas 250.000 aves, todas granjas de cebo de pollos o de pavos.

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, en coordinación con la Consejería de Salud y Familias, ha tomado todas estas medidas para controlar el brote, al tiempo que cuenta con la máxima cooperación del sector, que ha sido informado desde el primer momento de esta situación. Asimismo, se está en contacto directo con el Ministerio de Agricultura y este con otras comunidades autónomas.

Primer foco desde 2009

Se trata del primer foco de la enfermedad de Newcastle en aves de corral en España desde noviembre de 2009 cuando se detectó en una explotación de aves cinegéticas en la provincia de Guipúzcoa. La enfermedad de Newcastle es una infección vírica relativamente frecuente en la cabaña avícola y extendida por todo el mundo. Afecta exclusivamente a aves y se transmite fundamentalmente por contacto entre animales infectados. No supone ningún riesgo para el ser humano desde el punto de vista de la seguridad alimentaria.

Desde la Dirección General de Producción Agrícola y Ganadera de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible se recomiendan las medidas de profilaxis sanitaria, en particular el empleo de vacunas, así como el refuerzo de las medidas de bioseguridad en las explotaciones avícolas, especialmente aquellas medidas destinadas a evitar el contacto con aves silvestres, así como reforzar la vigilancia pasiva tanto en explotaciones avícolas como en aves silvestres, notificando a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha de enfermedad.