cecilio galdón

Denuncian varios casos de maltrato animal en Níjar

La protectora 'Galgos del Sur' ha denunciado ante las autoridades la existencia de asentamientos de perros de caza en un estado de salud lamentable

MARÍA RODRÍGUEZ SEGURA

El abandono y maltrato animal hacia los perros de caza es una realidad que muchos prefieren no ver. Echar la vista a un lado es fácil. Lo realmente complicado es la lucha que asociaciones y protectoras de animales llevan a cabo diariamente para rescatar a perros, en su mayoría galgos y podencos, de las manos de cazadores que los hacen vivir en condiciones deplorables.

Recientemente, la protectora de animales Galgos del Sur puso en conocimiento ante el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, el Ayuntamiento de Níjar y la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía un asentamiento de cuatro perros de caza en un estado de salud precario y con evidentes signos de maltrato.

La asociación denunció también la existencia de un pozo de los horrores, donde encontraron cadáveres de galgos con múltiples cartuchos de escopeta en el suelo. Durante la jornada la asociación encontró más signos de violencia animal, ya que a escasos metros del depósito hallaron un saco con cachorros de perro muertos en su interior con evidentes signos de muerte violenta.

IDEAL se puso en contacto con el cofundador de Galgos del Sur, Javier Luna, para conocer cómo había avanzado este caso. «Por estos hechos se ha tramitado una denuncia penal en el Juzgado de Almería, y se han abierto diligencias contra el propietario de los perros que acudirá al juzgado en calidad de investigado por un presunto delito de maltrato animal», aseguró Luna.

El informe veterinario que Galgos del Sur adjuntó en la denuncia concluye que los animales presentan un estado de «dejadez acuciante que justificaría un decomiso por parte de las autoridades competentes».

La veterinaria autora del informe, Elisabeth Viejo, destaca aspectos preocupantes como una «delgadez extrema debido a una mala alimentación de forma sostenida en el tiempo, una gran cantidad de parásitos externos y un entorno insalubre constituido por elementos cortantes que pueden producirles daños».

Además de la denuncia presentada en el puesto de la Guardia Civil de Níjar, Galgos del Sur formuló otra denuncia dirigida a la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento por «múltiples infracciones administrativas en materia de protección animal, solicitando de forma cautelar la retención temporal de los animales». Desde Galgos del Sur aseguran que también denunciaron otro asentamiento en condiciones similares, pero «nadie hace nada». «En estos temas nadie asume competencias. Esta situación se repite en muchas zonas de Andalucía, Extremadura, Castilla La Mancha, Castilla León y Murcia principalmente. Se estima que cerca de un millón de perros pertenecen al sector de la caza, y la inmensa mayoría de estos perros viven en lugares que son asentamientos totalmente insalubres y en unas condiciones horribles», afirmó para este medio el cofundador de Galgos del Sur.

Desde Galgos del Sur continúan día a día luchando contra el maltrato animal y sigue adelante con las denuncias interpuestas «para conseguir que casos como este no vuelvan a repetirse, a la vez que luchamos por el endurecimiento de las leyes que protegen a nuestros animales, que deben avanzar a la vez que lo ha hecho la sociedad actual concienciada contra estas prácticas».

Javier Luna asegura que estos animales «son tratados como herramientas de caza» ya que la Ley de Bienestar Animal de Andalucía, en su actual redacción, no protege a las rehalas de perros de caza, puesto que en su artículo 3.1, «son definidos los animales domésticos, se excluye de este paraguas a los perros de rehala, recova o jauría destinados a actividades cinegéticas».

El Parlamento Europeo se posicionó contra la caza en España. La institución europea aseguró que el trato a los perros de caza en España va en contra de los valores europeos y no cumple con el artículo 13 del Tratado de Lisboa, que obliga a los estados miembros de la U.E. a adaptar su legislación para reconocer a los animales como seres sintientes.

Rescatadas

La protectora de animales 'Angelitos vagabundos' de Níjar se hizo cargo de tres de los cuatro perros. Uno de ellos fue sacrificado por un veterinario bajo petición del dueño. Según la Guardia Civil, la decisión de eutanasiar a este perro se debió a su avanzada edad, tan solo ocho años, y no a ningún tipo de secuela propia de maltrato animal.

Ahora las dos galgas y la podenca forman parte de la familia de la protectora, donde su salud ha mejorado considerablemente. Ahora corren libres por las inmediaciones de la protectora. Desparasitadas y bien alimentadas, se relacionan con otros perros y voluntarios de la protectora, algo que les sorprendió gratamente pues la carencia de afecto era más que evidente. Los animales aún no pueden ponerse en adopción al estar la causa judicializada.

En ese sentido, la salvación de los galgos está más allá de nuestras fronteras, y es que el 85 % de los galgos de la asociación son adoptados por familias de Holanda, Suiza y Alemania.