Estado de la Desaladora del Bajo Almanzora en 2013, un año después de las riadas de 2012. / ideal

Diez años después, la desaladora del Bajo Almanzora sigue sin dar servicio

La desaladora quedó temporalmente fuera de servicio tras las inundaciones sufridas en la riada de San Wenceslao el 28 de septiembre de 2012

A. BENÍTEZ

Diez años han pasado desde aquel fatídico 28 de septiembre de 2012, en que las precipitaciones caídas en el Levante almeriense y sus consecuentes inundaciones acabaron con la vida de cuatro personas.

Pero hay que recordar que los daños materiales también fueron numerosos, como fue el caso de la planta desaladora del Bajo Almanzora, inaugurada en septiembre de 2009 por la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, en la pedanía de Villaricos, en Cuevas del Almanzora. Esta infraestructura, un apuesta en firme del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, supuso la alternativa al trasvase del Ebro impulsada por Aznar, y que se quedó en la puesta de la primera piedra en Huércal-Overa.

Esta planta desaladora iba a dotar de 20 hectómetros cúbicos a la comarca del Levante, 15 para el riego de hasta 12.000 hectáreas de cultivos y el resto para consumo humano en Carboneras, Mojácar, Los Gallardos, Turre, Vera y Cuevas del Almanzora, alcanzando hasta un 15% de la población de la comarca.

Pero a día de hoy, la realidad es que la desaladora del Bajo Almanzora sigue sin funcionar aún, pese a la fuerte sequía que este año está asolando al conjunto del territorio nacional. Las riadas de aquel 28 de septiembre de 2012 inundaron la infraestructura –cuyas obras de construcción costaron unos 76 millones de euros a la Sociedad Estatal de Aguas de las Cuencas Mediterráneas (AcuaMed)– y la dejaron completamente inutilizable, pese a haberse construido teniendo en cuenta esa posibilidad, intentando evitar el desastre, finalmente irremediable.

Vista de la planta desaladora antes de que la riada la inutilizara. / ideal

Diez años de inacción

Ni los seis años de Gobierno de Mariano Rajoy que pasaron desde que se produjo la tragedia, ni los más de cuatro que lleva Pedro Sánchez en La Moncloa, han resultado tiempo suficiente para ver la planta desaladora completamente reparada y funcionando de nuevo. No ha sido hasta el año pasado, cuando se han vislumbrado algunos visos de voluntad política para acometer unas obras de reparación necesarias.

Efectivamente, en julio de 2021, el Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, autorizó a AcuaMed la celebración del contrato para la redacción del proyecto y la ejecución de las obras de reparación y puesta en marcha de la planta desaladora del Bajo Almanzora, por un valor estimado de 19.915.190 euros.

Debido al nivel que alcanzaron las aguas, la mayoría de los equipos e interconexiones de cables quedó sumergida el tiempo suficiente para ocasionar graves desperfectos, dejando inhabilitada la instalación desde entonces.

Con esta autorización, AcuaMed se hizo cargo de la redacción del proyecto constructivo necesario para reparar la planta desaladora, sobre la base del anteproyecto aprobado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y de ejecutar las obras, donde se incluyó la puesta en marcha de las instalaciones para garantizar el correcto funcionamiento de todos los equipos y mecanismos.

El presupuesto de la actuación se cargó a los Presupuestos Generales del Estado para el ejercicio 2021 y el contrato, según se anunció en su momento, tiene una duración de 48 meses.

La reparación de esta desaladora, según fuentes del Gobierno, «es esencial para generar nuevos recursos para el abastecimiento a la población y el riego en la cuenca del Almanzora, situada en el Levante almeriense». Además, «se espera que la incorporación del agua desalada al sistema hídrico permita mejorar el estado de las masas de aguas, especialmente las subterráneas», determinaron estas fuentes.

En este sentido, el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, anunció el pasado mes de agosto que este mismo mes de septiembre arrancarían las actuaciones encaminadas a a la reparación de la planta desaladora del Bajo Almanzora, concretamente, con los trabajos de protección de la planta por parte de AcuaMed.

Falta de inversión hídrica

A pesar de este paso dado por el Gobierno para avanzar en la rehabilitación de la planta desaladora, desde el PPdenuncian la falta de inversión del Gobierno en materia hídrica.

Concretamente, los senadores Rafael Hernando y Luis Rogelio Rodríguez Comendador acusaron recientemente al Gobierno de Pedro Sánchez de castigar a la provincia de Almería en materia hídrica tras conocer, a través de una respuesta del propio Gobierno, que de los 10,9 millones de euros presupuestados en AcuaMed para 2022, sólo se habían ejecutado 195.000 euros a 30 de junio –un 1,5% del total–, a pesar de que « Almería es la provincia más seca de España y que este año hidráulico ha sido terrible, por lo que las inversiones en materia hídrica se necesitan más que nunca». Según aseguraron Hernando y Comendador la semana pasada, esta situación no es nueva, ya que, según afirman, en 2021 la inversión presupuestada en AcuaMed fue de 14,5 millones, de los que solo se ejecutaron 566.000 euros, es decir, un 4% de lo presupuestado.

Ambos senadores recordaron que los casi 11 millones de euros presupuestado para 2022 se tenían que haber destinado a obras fundamentales para el desarrollo hídrico de la provincia como son la desaladora de Balerma, la ampliación de la desaladora de Campo de Dalías, la red secundaria de distribución para abastecimiento, la desaladora del Bajo Almanzora y su reparación, la conexión de Carboneras-Cuevas del Almanzora y la conexión Negratín Almanzora.