Javier Romero pulsa el botó que desconecta la sala de control.

Endesa pulsa el botón rojo y apaga la Térmica

Comienza el desmantelamiento de la central Litoral después de casi cuatro décadas de servicio

Alicia Amate
ALICIA AMATE Almería

Después de 38 años trabajando en la Central Térmica Litoral de Carboneras, Javier Romero fue ayer el responsable de pulsar el botón (rojo) que da el pistoletazo de salida al inicio del desmantelamiento total de las instalaciones de Endesa en la localidad del Levante almeriense. Un momento que, manifestó ante la multitud de medios de comunicación testigos del instante, le llenó al mismo tiempo de «satisfacción y pena». No en vano, él será uno de los empleados que tras desaparecer definitivamente la central será prejubilado.

Esta desconexión, anunciada a bombo y platillo, tuvo lugar en la sala de control de la central de Carboneras tras recibirse a comienzos de este mismo mes de diciembre el acta definitiva de cierre. Con este gesto, casi simbólico, se inicia un desmantelamiento que llevará entre 4 y 6 años y que vendrá acompañado del proceso que Endesa ha denominado como Futur-e con el objetivo de «mitigar el impacto que estos cierres puedan tener sobre la población local», explicaron desde la compañía durante la histórica jornada de ayer.

«La Central Térmica Litoral es todo un emblema para esta zona, su actividad, su tecnología supusieron toda una innovación a lo largo de los años. Aquí hemos albergado proyectos únicos y ahora vamos a seguir siendo pioneros con un cierre en el que se generará de nuevo empleo local, llevando a cabo cursos de formación y buscando el desarrollo de iniciativas que permitan un nuevo futuro para la zona», señaló Rafael Sánchez Durán, director general de Endesa en Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla, quien se trasladó ayer a Carboneras para participar en la desconexión de la sala de control.

«Finalizamos esta etapa pero empieza una nueva fase en el desarrollo de este emplazamiento con la aplicación del plan Futur-e, único en Andalucía, que permite entre otras muchas cosas, que personas que hasta ahora trabajaban aquí tengan un futuro en el desarrollo de proyectos y energías renovables», comentó, por su parte, el director de la central, Juan Luis Redondo, sobre el porvenir que depara a los trabajadores de la planta.

Al respecto, el alcalde de Carboneras, José Luis Amérigo, espera que los proyectos asociados al cierre y desmantelamiento de la central térmica en el municipio permita la creación de «empleo de calidad» y «sostenible en el tiempo» desde «proyectos respetuosos» con el entorno y la salud de los vecinos.

El «compromiso» de Endesa por una transición energética justa en Carboneras es el mencionado plan Futur-e que abarca cuatro ejes principales: búsqueda proactiva de empleo, fomento de la actividad económica en la zona, formación y captación de la población local e iniciativas de sostenibilidad en el municipio.

Bajo la coordinación de la Universidad de Almería, y con la colaboración tanto de Endesa como de las distintas administraciones públicas (Ayuntamiento de Carboneras, Junta de Andalucía, Autoridad Portuaria, Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico), se trata de encontrar un proyecto que se adapte al entorno y que ocupe el emplazamiento que en unos años dejará libre la eléctrica.

Si bien los directivos presentes ayer en Carboneras prefirieron no aportar detalles sobre estas iniciativas, sí que confirmaron que se evalúan 14 propuestas vinculantes remitidas por parte de una decena de promotores distintos a través del concurso internacional Futur-e lanzado el año pasado. Estos proyectos se centran en temáticas como la economía circular, acuicultura, biocombustibles, turismo y logística.

Entre estas iniciativas, por ejemplo, se encuentra la creación de un parque eólico marino flotante como propone Bluefloat Energy y Sener, que ven en ello «la mejor alternativa para utilizar al máximo el nudo de transición justa de Litoral». No obstante, aseguró el director general de Endesa en Andalucía que aún se está lejos de tomar una decisión sobre el relevo de la eléctrica en el inmenso terreno que todavía ocupa en el término de Carboneras.

«Desde el Ayuntamiento asumimos nuestro papel como elemento vertebrador entre los proyectos a implantar a partir de la Transición Justa que lidera el Gobierno de España y los que se seleccionen para ubicarse en el suelo en el que está la térmica con el plan Futur-e», afirmó también ayer el alcalde de la localidad, que adelantó que próximamente se firmará un acuerdo entre Ayuntamiento, Junta de Andalucía y Endesa para la formación de los empleados afectados por el cese de la actividad prioritariamente, aunque «también pueden optar otras personas interesadas, de cara a participar en el desmantelamiento previsto durante un periodo de cuatro a seis años o en otras iniciativas relacionadas con renovables».

80 empleos para desmantelar

El plan de cierre y posterior desmantelamiento de la central supondrá la creación de 82 empleos directos durante el periodo de 4 a 6 años que se prevé que se invierta en ello. Aseguraron ayer desde Endesa que primará la mano de obra local y la formación de personal especializado, incluyendo a los empleados de las empresas contratistas. La compañía trabaja, además, desde el año pasado en la recolocación de los 120 trabajadores que tenía la central de Carboneras.

El desmantelamiento y la demolición de todos los edificios –que se realizará por áreas en distintas fases–, instalaciones y equipos de la central supondrá una inversión de 60 millones de euros y se llevará a cabo siguiendo principios de economía circular, con el objetivo de valorización de materiales por encima del 90% y la obtención final de un certificado de residuo cero. Para ello, entre otras iniciativas, se trabaja para reutilizar en otras instalaciones de la compañía y donar el material aún útil. De hecho, según manifestó Margarita Martínez, responsable de Sostenibilidad de Litoral, se firmarán convenios para la donación de materiales en buen uso con centros educativos de Carboneras.

Más energía en Almería

El desmantelamiento de la central del Levante, remarcaron ayer los responsables de Endesa, no supondrá la eliminación de la capacidad productora de energía de la provincia. Conforme a los planes de la compañía, los cerca de 1.200 megavatios de producción de las instalaciones de Carboneras serán sustituidos mediante distintos proyectos que se implementarán en próximo años en el territorio provincial y que supondrán, calculan, la generación de 1.500 megavatios. En este caso, procederán de sistemas de energía renovable, principalmente fotovoltaica y eólica.

«Con esos megavatios renovables, al no tener coste variable y no tener costes de CO2, estaríamos abaratando y buscando un precio bastante inferior al que vemos hoy en día en el mercado», explicó Sánchez Durán en referencia al repunte en el precio medio de la electricidad en el mercado mayorista que alcanza hoy los 309,20 euros el megavatio hora (MWh), un nuevo récord.