Hermanfrid Schubart, hijo adoptivo de Cuevas y Antas

Hermanfrid Schubart, hijo adoptivo de Cuevas y Antas

Ambos ayuntamientos nombraron hijo adoptivo al distinguido arqueólogo Hermanfrid Schubart por su labor de investigación en El Argar y Fuente Álamo

MARÍA RODRÍGUEZANTAS

Los ayuntamientos de Cuevas del Almanzora y Antas nombraron hijo adoptivo al Dr. Hermanfrid Schubart, el pasado viernes día 4 y sábado 5 respctivamente. Ambos actos contaron con la expectación de personas del mundo de la cultura, la arqueología y la investigación, así como vecinos de los municipios y la comarca.

El Alcalde de Cuevas, Antonio Fernández, fue el encargado de entregar la placa y el escudo de la ciudad como símbolo de la distinción otorgada al arqueólogo e historiador que estudió la cultura de El Argar durante más de dos décadas y el yacimiento arqueológico de Fuente Álamo.

Por su parte, el alcalde de Antas, Pedro Ridao, le hizo entrega de un pergamino con el escudo del municipio donde se le nombró hijo adoptivo «con todos los honores y distinciones que esto conlleva».

Al eminente Doctor Schubart lo acompañaron en ambas mesas de presentación del acto, sus «colegas», como él mismo los llamó, Oswaldo Arteaga, catedrático emérito de Prehistoria, y Ana María Roos, Doctora en geografía e historia antigua, así como el presidente de la Asociación de Amigos de El Argar, Julián Pérez.

Con esta distinción los dos ayuntamientos quisieron rendir un merecido homenaje al doctor Schubart y reconocer el mérito de su trabajo y el agradecimiento a la importante divulgación que ha hecho del patrimonio de Fuente Álamo y El Argar.

Por su parte el presidente de la Asociación El Argar, Julián Pérez, remarcó sus métodos de estudio y la huella que ha dejado, «para varias generaciones de arqueólogos españoles y portugueses el profesor Hermanfrid Schubart ha sido un maestro en el pleno sentido de la palabra. Maestro en las excavaciones, en el tratamiento de los datos y su interpretación, maestro en la transmisió de conocimientos a través de sus modélicas publiacones y por encima de todo y de todos, maestro en el trato humano y en la manera de cultivar la amistad».

De hecho, en ambos actos se encontraban muchos de los trabajadores que colaboraron en los años 70 y 80 en Fuente Álamo con el maestro, no sólo arqueólogos y otros profesionales de distintos ámbitos, sino también vecinos de Cuevas y Antas que ayudaron a hacer trabajos duros y a los que Schubart agradeció también su esfuerzo en aquella época durante su intervención.

El Doctor Schubart que acumula, a sus 89 años, gran cantidad de reconocimientos, medallas y distinciones, se mostró emocionado y agradecido al ser nombrado Hijo Adoptivo en estos dos municipios. Tuvo palabras de agradecimiento para los alcaldes y las corporaciones municipales, también para sus colegas y profesionales que trabajaron junto a él tantos años, y dio las gracias a: «este grandioso país, que es España que me ha recibido con los brazos abiertos, me han dejado los permisos para las excavaciones, se han añadido jóvenes, profesores, colegas con una colaboración fantástica, creo que eso no es normal, no hubiese pasado en otro país, y por eso, ya me veo Hijo Adoptivo de España también», dijo literalmente.

El doctor Schubart llegó a España montado en un volkswagen escarbajo en 1959, para continuar con los trabajos que Luis Siret había comenzado y para investigar la cautivadora época que fue la cultura del Argar, que tuvo como capital Antas.

En sus estudios aplicó diversas técnicas de ciencias como la geología y la geofísica para poder descubrir la gran ciudad de la Edad del Bronce en el Mediterráneo Occidental.

Para Schubart las fronteras políticas se crean siempre en tierra firme, «la costa y el mar son como la piel que cubre un cuerpo pero que deja transpirar sin rigideces esas relaciones de contacto», comentaba Oswaldo Arteaga.

La relación entre Schubart y Arteaga estuvo unida por los trabajos que realizaron juntos en Fuente Álamo. «Él es un maestro, un ontologo en potencia anque no se le conozca desde esos términos. Un pensamiento a lo loco no es un pensamiento cintífico» afirmaba Arteaga.

Cabe recordar que el Doctor Schubart es Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Madrid y cuenta además con la Cruz del mérito de la República Federal de Alemania. Es Doctor Honoris Causa por la Universidad de Oporto y le otorgaron la Medalla de Oro de Bellas Artes y la de la Universidad de Málaga, además de la Medalla de Oro de Andalucía, entre otros muchos reconocimientos. En todas estas distinciones se hace hincapié, además de la calidad científica de sus investigaciones, en su carisma humano y en el afecto que le profesan sus colegas y alumnos.

En su visita, tanto Hermanfrid Schubart, como Oswaldo Arteaga y Ana María Ross dejaron sus firmas en el Libro de Honor del Ayuntamiento de Antas.

Sala Hermanfrid Schubart

Tras el nombramiento como hijo adoptivo de Antas el alcalde Pedro Ridao invitó a los asistentes a salir al pasillo del museo para proceder al descubrimiento de la placa que da nombre a la sala principal y lleva el nombre del doctor. Además la placa incluye una cita del distinguido arqueólogo que reza así: «El mar nunca es una frontera sino el medio que une todas sus orillas».

En esta sala se encuentra la exposición de láminas elaboradas por los hermanos Siret, en las que se detallan todos los objetos encontrados en sus excavaciones. El objetivo de esta muestra es dar a conocer y realizar una puesta en valor de la importancia de la cultura argárica como la ciudad más antigua de Europa para que no caiga en el olvido.