«Lo importante es que no ha habido víctimas, lo demás lo arregla el tiempo»

Operarios municipales trabajan en la restauración de la rambla Nogalte, que todavía llevaba agua a mediodía de ayer./M. R.
Operarios municipales trabajan en la restauración de la rambla Nogalte, que todavía llevaba agua a mediodía de ayer. / M. R.

En el Levante, todo se quedó en un susto pero fue la zona de la provincia en la que más llovió ayer, con 158,6 litros por metro cuadrado en Pulpí

Daniel Serrano
DANIEL SERRANOAlmería

Ya lo dice el refranero español, después de la tormenta viene la calma. Eso pensaron los vecinos del municipio del Levante almeriense de Pulpí, la localidad donde más agua cayó en las últimas horas en la provincia debido a la temida 'gota fría'. Concretamente, un total de 158,6 litros por metro cuadrado según los datos aportados por la Red de Información Ambiental de Andalucía sobre la Cuenca Mediterránea Andaluza y de la red de medición de la Cuenca Hidrográfica del Segura.

En la tarde-noche del jueves, los vídeos de la rambla principal de Pulpí, la de Nogalte, que desciende desde Puerto Lumbreras, fueron compartidos miles de veces y recorrieron todo el país. Y es que la fuerza con la que bajaba el agua, a muy poquito de que su cauce sobrepasase el límite con las calles colindantes, hacía presagiar lo peor.

Sin embargo, y afortunadamente, todo quedó en un susto. Así lo trasladaron los propios vecinos de este municipio del Levante almeriense a IDEAL, al igual que el propio alcalde de la localidad, Juan Pedro García, quien explicó que un operativo de medio centenar de personas formado por Protección Civil, Policía Local, Cruz Roja y operarios municipales han trabajado hasta el amanecer para evitar daños mayores.

Aunque la noche fue complicada, con todos en alerta, no ha habido que lamentar daños humanos. Las principales instalaciones afectadas fueron las cocheras, los garajes y los jardines colindantes de la rambla, algunas dependencias municipales como la propia Casa Consistorial o el acceso a algunos cortijos dentro del término municipal, como los ubicados en el paraje Los Valeros.

A primera hora de ayer, aunque por la rambla de Nogalte aún continuaba bajando agua, los vecinos y los operarios municipales trabajaban a destajo para volver a la normalidad. «Esto pasa cada vez que llueve», aseguró Juan Martínez, que junto a otras ocho personas no paraba de sacar cubos llenos de barro de una cochera. «No es la vez que más ha llovido, lo que pasa es que eran golpes muy fuertes pero en periodos cortos de tiempo», explicó.

En una situación parecida se encontraba la familia Valero, unos limpiando el porche del jardín y otros achicando agua y barro del interior del sótano. «Es lo que siempre pasa aquí cuando llueve, siempre nos entra agua pero esta vez no ha sido de las que más. Lo importante es que no hemos tenido pérdidas humanas, lo demás se arregla con el tiempo», argumentaron estos vecinos.

Por su parte, Manolo Pérez, un jubilado que paseaba junto a la rambla trasladó igualmente que en Pulpí es habitual que salga la rambla con las lluvias torrenciales y señaló cómo el agua anegó los accesos, concretamente unas escaleras que los ciudadanos usan para cruzar el puente que une ambos lados de la vía.

En la misma línea, la joven María añadió que este temporal no ha tenido nada que ver con el ocurrido hace siete años, las conocidas y temidas riadas de 2012 que se cobró vidas humanas en el Levante almeriense. Si bien reconoció que llegaron a pasar miedo ya que el cauce de la rambla estuvo apunto de alcanzar el acceso a su vivienda pero, por suerte, se quedó en las escaleras.

En última instancia, el alcalde de Pulpí lamentó que cada vez que llueve cae mucha agua en un corto periodo de tiempo. «La noche ha sido muy complicada, fue a primera hora cuando las precipitaciones alcanzaron su punto álgido. Tuvimos dos situaciones límite, una a las ocho de la tarde y otra sobre las diez, en esta segunda, la rambla de Nogalte se llegó a desbordar un poco e inundó los aledaños», esclareció el regidor.

García comentó que durante la noche se tuvieron que hacer dos rescates de personas que habían quedado atrapadas en sus coches, que había muchísimos desperfectos en los caminos rurales, así como en algunas vías. También hay sótanos en mal estado y algunas dependencias municipales. «Dentro de lo grave, y gracias a la experiencia que tenemos, hemos salvado lo peor», apuntó, a la vez que reconoció que desde las riadas de 2012 hasta hoy ha sido cuando más ha llovido y que los daños no fueron mayores porque estaban sobre aviso y la actuación de prevención fue importantísima.

Huércal-Overa, «tranquila»

Otro de los municipios más afectados por el temporal en el Levante almeriense fue el de Huércal-Overa.

A última hora de la tarde de ayer, la alcaldesa de la localidad, Francisca Fernández, comentó que la situación ya se encontraba «muy controlada y tranquila», tras haberse restablecido ya el acceso a todas las viviendas que fueron desalojadas en el término municipal en la noche del jueves.

«Afortunadamente no hay que lamentar ningún daño personal», comentó Fernández, que relató el amplio dispositivo de seguridad y prevención que se desplegó en el municipio -y que al cierre de la edición impresa de este diario seguía operativo- que estuvo formado por Policía Local, Guardia Civil, Bomberos del Levante, personal de Diputación y operarios del Ayuntamiento de Huércal-Overa.

Actualmente, tal y como apuntó la regidora huercalense, tras la actuación de emergencia realizada en el municipio, se están evaluando los daños materiales que la tromba de agua cayó en las últimas horas.

«Poco a poco se está restableciendo la normalidad en Huércal-Overa. Quiero agradecer a todas las administraciones las ayudas que nos están ofreciendo y prestando para restaurar todos los daños materiales», trasladó Fernández, que igualmente agradeció a todos los huercalenses que, desde hace dos días que se puso en marcha toda la comunicación en las redes sociales, «han cumplido con todas las prescripciones en situaciones de emergencia climatológica y han tenido un comportamiento ejemplar y solidario con los vecinos y han ayudado en la comunicación de incidencias».

Francisca Fernández reconoció abiertamente que había sido una noche «intensa» ya que habían estado comprobando 'in situ' todas las pedanías y las barriadas del municipio hasta aproximadamente las 4.30 horas, que la borrasca se desplazó hasta otros municipios. «Aquí no se ha dormido», sentenció la alcaldesa huercalense.