Imagen virtual de cómo quedará la ermita de El Llano de Don Antonio, en Carboneras. / R. I.

El Llano de Don Antonio tendrá su ermita al adjudicarse las obras en casi 150.000 euros

El alcalde de Carboneras señala que este proyecto tan necesario será realidad en 6 meses

MARCOS TÁRRAGA Carboneras

Los vecinos de El Llano de Don Antonio tendrán su ermita después de que la Junta de Gobierno Local haya adjudicado las obras para construir la misma por importe de 146.346 euros a la empresa Aguaema S.L, que ha ofertado un plazo de ejecución de seis meses para hacerla realidad.

El alcalde de Carboneras, José Luis Amérigo Fernández, ha trasladado la satisfacción del gobierno municipal con esta aprobación ya que significará «cumplir para hacer realidad este proyecto tan necesario desde que se derribara el anterior espacio».

En ese sentido, recordó «el compromiso del equipo de gobierno desde el inicio del mandato con la Ermita, de tanta carga emocional y simbólica para los vecinos de El Llano de Don Antonio» que se ha visto afectado «por la irrupción de la covid y por la posterior necesidad de revisar tanto el proyecto básico de ejecución de la ermita como su coste».

Y es que las obras, una vez superada la crisis sanitaria y la necesidad de priorizar los recursos municipales a hacer frente a la misma, iban a ponerse en marcha por parte del Consistorio cuando la empresa adjudicataria renunció, el pasado 15 de marzo, a hacerse cargo de las mismas debido al encarecimiento registrado por los materiales de construcción. Eso obligó al gobierno municipal a tener que supervisar el proyecto básico de ejecución redactado y la inversión destinada para actualizarlos y, de ese modo, poder volver a sacar a licitación los trabajos por el importe recalculado de 150.000 euros (IVA incluido).

«Pero, finalmente, se han salvado esas dificultades gracias a la voluntad municipal de levantar la ermita, uno de nuestros compromisos fundamentales con El Llano de Don Antonio», dijo.

«Y, próximamente, podremos verla poniéndose en pie para que sus vecinos tengan su centro religioso y lugar de custodia para San Francisco de Asís y la Virgen de los Desamparados«, remarcó el alcalde. Un proyecto al que, además, »esperamos poder sumar la remodelación de la plaza, incorporando a la misma una zona de juegos infantil, a partir de la presentación a una convocatoria de ayudas del Instituto para la Transición Justa tras el cierre de la central térmica«.

La superficie útil total de la ermita será de 91,08 metros cuadrados, repartidos entre capilla, altar, sacristía y aseo. Ubicada en una parcela situada en la calle Cantina y laterales, se concibe una ermita blanca de geometría rectangular donde las cubiertas de la edificación aportan movimiento que, a su vez, permite la entrada asimétrica de luces cenitales como un medio para reforzar la naturaleza sagrada del espacio.

El interior de la ermita aportará austeridad, con paredes rectas y blancas, y suelo terminado en hormigón pulido. El altar se encuentra sobre elevado con respecto al espacio principal de culto y, tras el mismo, se ubicará una pequeña sacristía.

La estructura, por su parte, se resuelve con perfilería metálica embebida en los cerramientos resueltos con materiales ecosostenibles, que garantizan una buena eficiencia energética. La cubierta inclinada con pendientes variables y contrapeadas permitirán juegos de luces y sombras para hacer del espacio de culto un lugar propicio al recogimiento.