Las Máscaras de Camisa o Peloteros muestran en Overa un carnaval único

Máscaras de Camisa en el carnaval de Overa./Decarrillo
Máscaras de Camisa en el carnaval de Overa. / Decarrillo

Este fin de semana se podrá disfrutar de una fiesta que está incluida en el atlas de Patrimonio Inmaterial de Andalucía desde 2012

Daniel Serrano
DANIEL SERRANOHuércal-Overa

Los carnavales están llegando a su fin en toda la provincia, sin embargo, como cada año, este fin de semana se podrá disfrutar de uno de los carnavales más singulares de Almería y de toda Andalucía.

Se trata de una cita marcada en rojo en el calendario para todos los vecinos de la pedanía huercalense de Overa ya que en su carnaval, con sus cuatro manifestaciones -Máscaras de Camisa o Peloteros, Mascaricas de Curucurú, Osos y Comparsas-, se condensan todas las formas de ser, pensar y vivir de sus antepasados y, por eso, a todo overense le emociona y remueve los sentimientos más profundos de su ser.

El carnaval de Overa está incluido, desde el año 2012, en el atlas de Patrimonio Inmaterial de Andalucía, está reconocido como Fiesta de Interés General Local con repercusión turística por el Ayuntamiento de Huércal-Overa y forma parte de la guía de Fiestas y Rituales Singulares de Almería de la Diputación Provincial.

Todo ello se debe a que en la mayoría de municipios y ciudades de Andalucía los ciudadanos observan y admiran los carnavales de escenario o de desfiles, si bien, tal y como trasladan desde la asociación Overa Viva, «hay otro carnaval que es para vivirlo, para sumergirse en él y para ser su protagonista».

Esto se debe a las manifestaciones del carnaval de Overa como son las Máscara de Camisa o Peloteros ya que, con su retumbar de cencerros, su aspecto feroz, sus máscaras aterradoras y sus cuerpos semidesnudos y tiznados, hacen sentir a los visitantes toda la fuerza de un carnaval único. Entre su espectáculo se encuentra la seducción (la rueda) entre potentes gritos guturales, el abrazo, el aupamiento y el compartir un trago de vino y risa con ellos. Tal y como apuntan desde Overa Viva, se trata de un «carnaval ancestral en estado puro, lleno de tradición y sentimiento de lo propio, de nuestras raíces culturales».

Los Osos, otra de sus manifestaciones, van cubiertos con pieles de ovejas, tiznados y con la cara cubierta por una máscara (estos no llevan cencerros), atados por una cuerda y conducidos por un osero tradicionalmente iban detrás de las mujeres para abrazarlas. En la actualidad se abrazan a todos los presentes: mujeres, hombres, niños y jóvenes y se le conoce por 'el carnaval del abrazo'.

Para completar el trío de manifestaciones propias de Overa están las Mascaricas de Curucurú, que son grupos de representación de anécdotas, noticias o crítica social, que salen espontáneamente en cualquier momento del carnaval y sorprenden con su representación teatral a todos los presentes en las calles, plazas, bares o casas. Su vestuario es variopinto y nada rebuscado, pero lleno de creatividad e ingenio.

Finalmente, el pasacalles de comparsas está impregnado de todo lo anterior. Es un pasacalles lleno de ingenio, provocación y participación de sus gentes.