Un tren camino de Pulpí pasa por junto a la estación de Murcia. / N. García

El Ministerio cortará en otoño la línea de Pulpí a Murcia durante tres años por las obras del AVE

ADIF considera que no se pueden mantener los servicios mientras se ejecutan las obras de plataforma de la Alta Velocidad a Almería en sus tramos murcianos

MANUEL BUITRAGO Almería

El Ministerio de Transportes yel Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) tienen previsto interrumpir el servicio de trenes de la línea C2 de Cercanías entre Murcia, Pulpí y Águilas durante los tres próximos años, el tiempo estimado para concluir las obras de los tramos de AVE existentes en la region murciana. Unos meses después, a principios de 2022, también se suprimirán otros tráficos que circulan por la línea, como los Intercity que unen Cartagena y Murcia conMadrid a través de Cieza yHellín. Solo circularán algunos convoyes de mercancías y un tren regional que dará servicio a las poblaciones intermedias del trazado entre Murcia yAlbacete. En el caso de Pulpí, Renfe pondrá un servicio de autobuses para casi 2.000 viajeros diarios.

Salvo un improbable cambio de planes de última hora, los cortes previstos comenzarán en octubre o noviembre, y podrían durar más de tres años. Sobre el papel se barajan tres años y medio o cuatro, ya que dependerá de la complejidad de las obras. No obstante, la premisa es acelerar al máximo los trabajos.

Estos son los planes que tiene elMinisterio para poder acometer la segunda fase del soterramiento de las vías entre Murcia, Barriomar y Nonduermas (en la línea Murcia-Almería), según ha podido saber este diario. Considera que técnicamente no es posible mantener el servicio abierto, aunque sea por una vía provisional, mientras se soterra. Nada parece indicar que los recientes cambios en el Ministerio de Transportes alteren estos planes, los cuales prepara ADIF desde hace meses para seguir avanzando con las obras de la plataforma de alta velocidad entre Murcia y Almería, y minimizar la afectación al servicio ferroviario, concretando las fases, como indicaron en mayo fuentes del Administrador de InfraestructurasFerroviarias, que recalcaron que se trata de un programa «muy complejo».

Su presidenta, IsabelPardo, se hará cargo de la Secretaría de Estado de Transportes, en sustitución de PedroSaura, por lo que hay pocas posibilidades de que se cambie este plan, pese a las crecientes protestas de la plataforma formada por los comités de empresa de ADIF y Renfe, municipios afectados, partidos políticos y diversas organizaciones sociales, que exigen que las obras sean compatibles con la prestación del servicio.

Conforme se acerca el inicio de los trabajos, que llevan un considerable retraso desde que fueron adjudicados, en el Ministerio explican que han comprobado sobre el terreno que no existe una alternativa al cierre. Años atrás se barajó la posibilidad de mantener una vía operativa, mientras se soterraba la otra mediante un sistema de semilosas. Recalcan que no se puede hacer la obra sin cortar la línea, ya que, junto a la maquinaria, no queda espacio para montar una vía provisional, porque se trata de un pasillo estrecho entre viviendas en la zona de Barriomar y Nonduermas. Unido a esto, está la premura para realizar las obras con los fondos europeos 'Next Generation', que marcan unos plazos de ejecución y puesta en servicio. «No puede haber más retrasos», apuntan.

Los cambios en esta parte de la red ferroviaria afectarán también a los talleres (hay uno en Nonduermas para el mantenimiento del material rodante), así como al tráfico de los trenes Intercity desde Cartagena y Murcia y hacia Madrid así como a los de mercancías con origen y destino en Cartagena, que serán desviados por Alicante.

Adiós a los actuales Cercanías

El primer corte en la red se prevé para octubre o noviembre, con la suspensión del servicio de Cercanías Murcia-Lorca-Pulpí-Águilas, que antes de la crisis sanitaria movía 1,2 millones de usuarios al año. El transporte de viajeros se hará por autobús entre las mismas poblaciones atendidas por el tren: Murcia, Alcantarilla, Librilla,Alhama, Totana, Lorca, Puerto Lumbreras, Pulpí y Águilas.

En este caso, además del soterramiento de las vías en Barriomar, también estará en ejecución la línea hasta Almería. En estos momentos, están todos los tramos adjudicados o en obras, excepto la fase Totana-Totana y el soterramiento de Lorca y su conexión hacia Pulpí. Cuando se reanude el servicio, es probable que se haga con nuevos trenes eléctricos de cercanías, que recortarán en media hora el viaje desde Pulpí a Murcia.

Desde Lorca también existe un servicio de larga distancia con Barcelona; mientras que Águilas dispone de otro hasta Madrid en los meses de verano. Ambos tendrán también un plan combinado de autobuses y trenes, con transbordos en Murcia. El Ministerio ultima el plan alternativo para la movilidad de los viajeros. Renfe está a punto de sacar a concurso público el contrato del servicio de autobuses por dos millones anuales.