Los niños hospitalizados en la Inmaculada reciben la visita de los 'Doctores Sonrisa'

La Fundación Theodora está repartiendo entre los pequeños de Pediatría del Hospital de la Inmaculada de Huércal-Overa, paquetes de regalos

MARÍA RODRÍGUEZ SEGURA Huércal-Overa

Ser niño en un hospital puede ser difícil, por este motivo la Fundación Theodora, una organización internacional con una misión muy importante para la sociedad, tiene el objetivo de humanizar la estancia de los niños hospitalizados.

En su labor por hacer de los hospitales un lugar más cálido para los niños, la Fundación está repartiendo estos días entre los pequeños que se encuentran en la planta de Pediatría del Hospital de la Inmaculada de Huércal-Overa, paquetes de regalos de la Fundación Theodora. Esta fundación trabaja en hospitales Españoles para hacer sonreír a las personas ingresadas y mejorar su estado de ánimo, que es un factor fundamental para la recuperación de estos.

La Fundación tiene un programa para niños y niñas llamado 'Vivir', que llevan a cabo los doctores y doctoras sonrisa, que son artistas profesionales de ámbitos diferentes (payasos, magos, cuenta cuentos, músicos, actores…) que adaptan sus conocimientos artísticos al trabajo en los hospitales con el objetivo de hacer esta estancia más humana. Los Doctores Sonrisa no son médicos, no realizan terapia, pero su trabajo tiene un efecto terapéutico, como señalan desde la propia institución.

Desde el estallido de la crisis sanitaria por covid-19 el programa 'Vivir' se ha reinventado para adaptarse a la normativa de acceso a los Hospitales así como las medidas preventivas, y se realiza mediante videollamadas con los Doctores Sonrisas. Es en ese momento cuando se reparten los paquetes con regalos a los niños que participan en la actividad.

Los Doctores Sonrisa, son profesionales, contratados y remunerados. Artistas con una trayectoria mínima de dos y tres años, gente del mundo del clown, actores, músicos…, que reciben una formación específica e intensiva para incorporarse a la organización y realizar el trabajo con los niños hospitalizados. Estos profesionales, que no son voluntarios, son los encargados de llevar esa magia y alegría.

Lo que intentan desde la Fundación Theodora es cambiar la atmósfera del hospital, puesto que nadie está allí por gusto, pero cuando se trata de menores y, especialmente, de niños pequeños, no son capaces de racionalizar todo ese proceso, por lo que desde la Fundación tratan de hacerlo más llevadero.

La labor de la Fundación va más allá de realizar un espectáculo cómico general, las visitas de los Doctores Sonrisas se encargan de hacer un «traje emocional» adecuado a lo que cada niño o adolescente necesita.

Ni la pandemia ha conseguido frenar el cometido de la Fundación Theodora, que continúa colaborando con más de 40 hospitales en toda España.