Amenazan, roban y golpean brutalmente a un matrimonio inglés en Muleria

La Policía Judicial de la Guardia Civil del Puesto Principal de Garrucha investiga el «brutal asalto» que sufrió hace unas semanas un matrimonio de origen británico en su vivienda de La Muleria, una pequeña pedanía de la barriada de Los Lobos de Cuevas del Almanzora. Rose Mary Davis y su marido, de 65 y 69 años, todavía se recuperan de las heridas que le causaron «dos encapuchados» que decidieron asaltar su casa durante la madrugada del pasado diez de abril.

Fran Gavilán

Martes, 10 de mayo 2016, 08:30

 

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Unos hechos que han sido confirmados por fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Almería y que, en palabras de Rose Mary, «tardaremos mucho en olvidar».

El matrimonio, que reside en la pequeña pedanía cuevana desde hace doce años, fue sorprendido por dos hombres mientras dormían plácidamente en su domicilio, una vivienda tipo chalet.

Al parecer, los dos ladrones «se colaron por una de las ventanas del primer piso», señaló Rose Mary ayer a este periódico. Una vez en el interior, «uno de ellos se dirigió a nuestro dormitorio mientras un segundo comenzó a registrar el resto de habitaciones de la planta». El matrimonio se despertó tras la entrada del hombre encapuchado en la habitación. «Llevaba un martillo en la mano y comenzó a amenazarnos con esta herramienta», detalló la mujer, quien confirmó que los dos hombres «hablaban perfectamente español». Según relató la asustada mujer, el intruso «comenzó a registrar todos los cajones de los muebles del dormitorio. Se hizo con dinero en metálico y «con toda la plata de mi madre». Si bien, una vez adquirido este botín, el caco «no se conformó» y se fijó en las alianzas que Rose Mary portaba en sus manos, así como en el collar que vestía su cuello.

Una vez arrancada la gargantilla, el encapuchado tomó la mano de la mujer con la intención de hacerse con las alianzas de oro. «En ese momento, cerré de forma instintiva el puño y el hombre no dudó en golpearme con el martillo para que lo abriera». La maniobra del caco dejó «graves heridas» a la mujer causadas por los golpes.

«Paliza» al marido

Sin embargo, lejos de huir con el material robado en la primera planta, los dos hombres obligaron a los dos inquilinos a bajar hasta la planta principal de la vivienda. «Allí, sentaron a mi marido en una silla y comenzaron a golpearle en la cara, en los brazos y en las piernas con el martillo y una barra de metal que llevaba el otro encapuchado». La intención de esta paliza, relató Rose Mary, «era obtener las llaves de nuestro vehículo y averiguar si teníamos una caja fuerte escondida por la casa».

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Los delincuentes se ensañaron con el matrimonio ante la negativa de entregarles las llaves para robar el coche de la pareja. Finalmente, consiguieron sustraer aún más dinero en metálico y algunos electrodomésticos y útiles personales como un ordenador, joyas y algunos relojes.

Los dos ladrones huyeron finalmente en el vehículo del matrimonio. Si bien, «un amigo» de la pareja encontró el turismo días más tarde en una Rambla de la barriada de Los Lobos, a escasos kilómetros del chalet de los Davis.

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A día de hoy, Rose Mary continúa con la mano vendada por las lesiones producidas tras los impactos recibidos por el martillo de su agresor. La peor parte, la más cruel, se la llevó su marido, al que asestaron numerosos golpes en diferentes partes de su cuerpo como en la cabeza, en la cara y en los brazos. Los diferentes impactos le han producido diversos traumatismos. Ambos tuvieron que ser trasladados al Hospital de La Inmaculada de Huércal-Overa.

Agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Garrucha se han hecho cargo de la investigación. Por el momento, el matrimonio ha instalado rejas en todas las ventanas que conforman la primera planta. «Jamás pensamos que alguien podría acceder a nuestra casa por la planta superior», admitió Rose Mary, que precisó que los dos ladrones aprovecharon «la instalación de la calefacción» de la parte trasera de la casa para trepar hasta la ventana que forzaron con varias herramientas.

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Rose Mary resaltó que esta incidencia «es la primera que sufrimos tras veinte años viviendo en España. Siempre hemos vivido muy tranquilos, pero ahora tenemos miedo», admitió la mujer. Ahora, el matrimonio confía «plenamente» en la Guardia Civil para encontrar a los culpables que han irrumpido de «forma fortuita» en sus vidas.

 

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