Galasa, 'en la UCI', vende o cede la potabilizadora de Cuevas a Acuamed y paga después alquiler por su uso

Galasa, 'en la UCI', vende o cede la potabilizadora de Cuevas a Acuamed y paga después alquiler por su uso
  • La empresa del agua efectúa la operación, que se hace a cuenta de deuda y en la que entran también las balsas de El Benzal

Galasa vende a Acuamed su Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) a cuenta de una deuda de más de 16 millones de euros. Así lo explica la empresa pública en la Memoria de 2014, siendo esta una de las condiciones de una addenda a unos convenios con la empresa estatal de aguas que se firmaron en época de José Añez y Juan Carlos Usero como presidentes de Diputación. Se supone que dicha addenda pretende aminorar la cantidad adeudada y también alcanzar un acuerdo de precio del agua (ya que ahora toda la que se suministra en el Levante es desalada y llega de Carboneras).

Dicha addenda, que no está aún aprobada por Acuamed, según la propia Galasa, pero que igualmente se está aplicando, contempla esa «venta», por algo más de 10 millones de euros, pero, seguidamente, para el uso de la planta, Galasa paga el 'alquiler' de casi 500.000 euros al año y también corre con el mantenimiento de la misma con algo más de 100.000 euros anuales. La Diputación también sigue invirtiendo en la ETAP para mejorarla.

Literalmente, la Memoria de Galasa dice: «Para hacer frente a la deuda acumulada al 31 de diciembre de 2013 ocasionada por las facturaciones emitidas con las anteriores condiciones establecidas en los convenios como por las emitidas durante el periodo transitorio, que asciende a 16.754.232,93 euros, se convino la venta de las instalaciones de la ETAP del Bajo Almanzora y las Balsas de Regulación del paraje de El Benzal, por el precio de 10.795.469,20 euros (IVA incluido). Igualmente se acordó la compensación de las tarifas anticipadas pendientes de aplicación, correspondientes al cobro de la subvención adjudicada a Galasa para la financiación de parte de la obra Conducciones (Fase 1), que ascendían a 4.932.660,68 euros (IVA incluido). Y el resto de la deuda, que ascendía a 1.026.103,05 euros, queda planificada según el acuerdo suscrito de pagos fraccionados desde diciembre de 2012 a julio de 2018, que se viene cumpliendo hasta la fecha».

Además, en dicho documento, remarca en párrafos posteriores que esa dos instalaciones «pasaron a formar parte del Sistema Hidráulico del Levante Almeriense junto a las demás que ha ejecutado Acuamed, ostentando esta la titularidad de las mismas y fijando un precio a pagar Galasa por la utilización y explotación de las mismas, siendo el importe correspondiente el ejercicio 2014 de 498.780 euros».

Mientras tanto, desde responsables de Galasa, y según ha podido saber IDEAL, negaron o al menos estuvieron dudando sobre qué decir a preguntas de trabajadores de si se había producido o no esa venta, y terminaron hablando de cesión. Curiosamente, meses más tarde, en un documento de la empresa firmado por el jefe de administración y realizado al amparo de justificar la subida de tarifas, aparece esto: «Igual que la instalación descrita en el apartado anterior (balsas de regulación de El Benzal), la ETAP del Bajo Almanzora se cedió a Acuamed como parte de pago de la deuda que mantenía Galasa con esta entidad».

Cambia, por tanto, lo que era una venta (según la memoria de 2014) en lo que se torna una cesión, y además añade lo siguiente a renglón seguido: «El acuerdo suscrito con Acuamed para el pago de la deuda contempla la recuperación de las instalaciones anteriores por parte de Galasa mediante el pago a Acuamed del valor actual fijado en 10.766.466,64 euros, en 25 años (2014-2025), con una tasa de descuento del 3% y una tasa de actualización del 2%, lo que supondrá, al final del periodo, un desembolso de 15.976.072,90 euros», literalmente y añadiendo este aspecto que no aparecía en 2014.

Es decir, con la 'medida' Galasa perderá 5 millones de euros en 25 años. o más porque cabe preguntarse si ese pago, que sale aproximadamente en 500.000 euros al año, es el mismo que paga de alquiler (digamos con derecho a recuperación) o habla más bien de un pago aparte para recuperar las instalaciones, más allá del alquiler por uso. Eso no queda aclarado en la documentación que hasta el momento hay, de hecho, las cuentas de 2015 deberían estar aprobadas, pero aún no lo están.

Eso sí, en los presupuestos incluyen en 2015, 500.000 euros en el apartado Otros (y explican que son el pago por la adenda al convenio con Acuamed) de la ETAP Bajo Almanzora, y en 2016 se despliegan los conceptos y aparecen 500.000 en Otros, y 500.000 en ETAP Bajo Almanzora como reversión de la instalación. Sin explicación posterior.

Curioso también que se siga asumiendo el mantenimiento por parte de Galasa. No olvidemos que es Diputación la que en 2015, firmado por el presidente Gabriel Amat, hace una inversión de más de 100.000 euros para instalar un sistema de telecontrol y telemando, y según aseguró en nota de prensa el propio dirigente 'popular' almeriense, servía para «dotar a estas instalaciones de una mayor autonomía para conseguir una mayor calidad del servicio.

«Lo que pretendemos es que Galasa pueda ofrecer un servicio de alta calidad y facilitar el trabajo para la detección de averías o incidencias en la red de aguas», detalló el presidente, quien precisó que la obra cuenta con un presupuesto de 102.500 euros.

Es decir, que a pesar de que las instalaciones, según la memoria de 2014 serían propiedad de Acuamed, es la institución provincial la que se encarga de mantenerla, con más de 100.000 euros al año, y de realizar inversiones de mejora.

En la UCI

Galasa está en la UCI y hay que hacer un tratamiento de 'choque'. Es más o menos lo que vino a decir en una emisora comarcal el consejero delegado de la empresa pública Gestión de Aguas del Levante Almeriense (Galasa), Antonio Lázaro. Y ese 'choque' no es otro que el de subir las tarifas a los vecinos del Levante y Almanzora en los que la mercantil presta servicio. Sin embargo, lo de Galasa no ha sido algo repentino. Lo de Galasa ha sido algo 'cocido' durante años, que ha ido minando su salud hasta llegar al día de hoy, con unos números, que, según sus responsables actuales, rondan a diciembre de 2015, en deuda, los 37,5 millones de euros.

Las gestiones en la empresa deben ser explicadas, para que los vecinos entiendan la subida del agua que también varía según quién la explique. Dice Lázaro que es «repercutir en el recibo solo el coste del agua», sin embargo, si hay 'fugas' de hasta el 45%, si hay convenios «que no han sido demasiado favorables», si hay «subcontratas y servicios a terceros» que tal y como apuntó el alcalde de Turre, Martín Morales (IU) parece que «deben salir a concurso». ¿será el mismo coste de llevar el agua al grifo de los vecinos con ese número de 'lastres', que si todo eso estuviera solventado? Galasa, Diputación como socio mayoritario, deberían explicarlo y contestar a los vecinos cuando le solicitan información. El presidente de la institución, Gabriel Amat, ya está en el Defensor del Pueblo por no facilitar las cuentas de la empresa a una asociación ciudadana.