El PSOE de Carboneras acusa a PP y Ciudadanos de blindar las cuentas municipales ante la crisis financiera
Los socialistas denuncian el rechazo en bloque de tres mociones que exigían una auditoría externa de la Cámara de Cuentas y comisiones de investigación para aclarar el estado real de la deuda pública
Marcos Tárraga
Carboneras
La estabilidad política y económica del Levante almeriense vuelve a situarse en el centro del debate provincial tras el último y convulso Pleno municipal celebrado ... en Carboneras. El Grupo Municipal Socialista ha elevado el tono de sus críticas contra el equipo de gobierno local, conformado por la coalición del Partido Popular y Ciudadanos, al denunciar de forma categórica el bloqueo sistemático a todas las iniciativas presentadas por la oposición. Según la formación socialista, el rechazo en bloque de sus propuestas impide arrojar luz sobre la preocupante coyuntura financiera que atraviesa las arcas de este emblemático municipio costero de Almería, comprometiendo los principios básicos de rendición de cuentas ante la ciudadanía.
El origen del conflicto radica en la delicada situación presupuestaria que arrastra el Ayuntamiento de Carboneras, una realidad que mantiene en alerta no solo a los vecinos de la localidad sino también al tejido económico de la comarca. En la actualidad, la administración local se ha visto abocada a acogerse a mecanismos extraordinarios de financiación estatal y se encuentra bajo el estricto control de un Plan Económico Financiero. Esta medida excepcional se activó tras constatarse el flagrante incumplimiento de las reglas fiscales y de los objetivos de estabilidad presupuestaria legalmente establecidos, lo que ha encendido todas las alarmas sobre la viabilidad futura de la gestión de los fondos públicos.
Ante este escenario de asfixia económica, las tres iniciativas planteadas por el PSOE perseguían un objetivo que consideran de justicia democrática: que los ciudadanos conozcan de primera mano la verdad sobre el estado real de las cuentas de su ayuntamiento. La primera de las mociones socialistas ponía sobre la mesa la creación inmediata de una Comisión Especial Informativa. Este órgano técnico y político tenía como misión principal investigar las causas profundas que han conducido al consistorio a este escenario de vulnerabilidad, con el fin de diseñar un plan de saneamiento realista que devolviera el equilibrio presupuestario a la institución.
La segunda propuesta socialista ponía el foco de atención en el control del gasto corriente y las obligaciones con terceros a través de la constitución de otra Comisión Especial encargada específicamente de verificar las deudas pendientes. Desde el PSOE de Carboneras se insistió en la necesidad imperiosa de fiscalizar detalladamente el mecanismo de pago a proveedores. El propósito fundamental era garantizar de forma transparente que todas las facturas tramitadas cumplieran escrupulosamente con los requisitos legales exigidos, asegurando que el dinero de los contribuyentes se destinara única y exclusivamente a obligaciones válidamente contraídas por el municipio.
El paquete de medidas de control de la oposición se completaba con una tercera moción de un calado aún mayor, al solicitar formalmente la intervención directa de los máximos órganos de control externo de la comunidad autónoma. En concreto, se exigía la realización de una auditoría exhaustiva por parte de la Cámara de Cuentas de Andalucía, acompañada de un informe íntegro de la Intervención Municipal sobre la salud financiera real del consistorio. Asimismo, la propuesta contemplaba la remisión de todo el expediente recopilado al Tribunal de Cuentas del Estado para dirimir posibles responsabilidades contables derivadas de las decisiones tomadas en los últimos ejercicios.
Sin embargo, la respuesta del equipo de gobierno liderado por el alcalde Salvador Hernández y respaldado por el Partido Popular fue un «no» rotundo a todas y cada una de las iniciativas fiscalizadoras. El voto en contra de la coalición gobernante impidió la aprobación de las comisiones y de la auditoría externa, una postura que ha causado una profunda indignación en las filas de la oposición almeriense. Para el grupo socialista resulta totalmente contradictorio e incomprensible que un ejecutivo local que presume habitualmente de gestionar bajo las premisas de la transparencia decida cerrar la puerta a los mecanismos institucionales destinados a auditar la deuda real del municipio.
Desde las filas socialistas se defiende que los ciudadanos de Carboneras tienen el derecho incuestionable de saber cómo se ha llegado a este punto de colapso y qué consecuencias directas tendrá esta deuda sobre su día a día. Existe un temor fundado en la comarca de que los errores en la gestión económica acaben traduciéndose en un progresivo deterioro de las prestaciones municipales o, en el peor de los casos, en nuevas subidas de impuestos directos para los vecinos. En este sentido, la portavocía del grupo municipal fue tajante al afirmar que quien no tiene nada que ocultar no debería temer a una auditoría ni a que se conozca la realidad contable, acusando al gobierno de preferir el bloqueo antes que dar explicaciones.
El desenlace de esta sesión plenaria evidencia, a juicio del PSOE provincial y local, la preocupante ausencia de un proyecto político sólido y solvente por parte de las derechas para pilotar la recuperación económica de Carboneras. Consideran que la negativa a ser auditados confirma que el Partido Popular y Ciudadanos continúan instalados en una estrategia basada en la opacidad, la improvisación constante y la falta de respuestas ante la que ya es una de las crisis institucionales más graves de los últimos tiempos en el municipio. Frente a esta actitud, los socialistas han reafirmado su compromiso de ejercer una oposición firme en la provincia, posicionándose como la alternativa seria, planificada y responsable que necesita la localidad para recuperar la credibilidad institucional perdida.