Nieto ha donado dos de sus creaciones al Centro de Estancias Diurnas de Cuevas del Almanzora / IDEAL

Reborns «made in» Cuevas del Almanzora

Mari Carmen Nieto, artista reborn vecina de Cuevas del Almanzora, lleva 12 años creando bebés hiperrealistas en el salón de su casa

MARÍA RODRÍGUEZ SEGURA

Mari Carmen Nieto, artista reborn de Cuevas del Almanzora, lleva 12 años creando bebés hiperrealistas en el salón de su casa. Apasionada de las manualidades se adentró en el arte de los reborns de forma autodidacta aprendiendo de vídeo tutoriales en YouTube.

Lo cierto es que son reproducciones de recién nacidos tan exactas que producen una sensación extraña según a quién le preguntes. En algunas personas despiertan la ternura de un bebé real, pero para otras el gran parecido les causa rechazo pues copian hasta el mínimo detalle de los bebés reales como para engañar a nuestra cabeza y que se tenga comprobar si respiran.

El proceso de creación comienza cuando se reciben los kit de silicona compuestos por cabeza, brazos, piernas y torso. «Cuando comencé tenía que pedir estos kits de Estados Unidos porque aquí no se comercializaba, pero como ha crecido tanto y cada vez somos más, ya hay tiendas especializadas en España. Esto ha reducido un poco los costes ya que no tenemos que pagar aduanas…», comenta Nieto.

«Con los kits ya comenzamos la personalización del bebé, peso, color de pelo, ojos…», explica Mari Carmen, «una vez tenemos claro cómo va a ser el bebé lo vamos pintando por capas. Entre capa y capa se meten las piezas al horno sobre unos diez minutos para que sequen. Se le pueden dar hasta 50 capas de pintura».

Mari Carmen Nieto lleva doce años 'dando vida' a bebés reborn / IDEAL

Para un acabado realista hacen falta muchas horas de dedicación. Mari Carmen emplea horas a detalles como el rosado de la piel o el pelo tanto si es pintado como injertado, en este último caso asegura que debe ir con muchísimo cuidado y paciencia ya que «lo vas poniendo fibra por fibra, y de forma que no se caiga a los dos días». Puede tardar sobre unas 30 o 40 horas en acabar de pintarlo, también dependiendo de lo que pueda dedicarle al día, acabará antes o después. «Tengo cinco hijos y por ejemplo cuando he estado embarazada o en periodo de lactancia no he podido crear porque las pinturas pueden ser tóxicas», apunta Nieto.

«Están fabricados en vinilo o en silicona, y el coste total de crear un reborn va desde los 200-250 euros, aunque, como en todo, el coste puede llegar a superar los mil euros», explica Nieto. «El precio está sobre 200 euros con un kit que cueste 50 y sin añadir complementos, simplemente el reborn sin vestir ni nada», aclara la artista, quien asegura vender sus reborns a un precio con el que cubrir los gastos del que considera su hobbie.

«Además al ser completamente personalizables también se pueden hacer tipo fantasía, cervatillos, hadas, payasos... Todo lo que puedas imaginar», comenta Mari Carmen. Es tal la versatilidad que se pueden crear bebés recién nacidos y niños de hasta cuatros años.

Recientemente Nieto ha donado dos de sus creaciones al Centro de Estancias Diurnas de Cuevas del Almanzora, enmarcado dentro de 'Un reborn, una sonrisa', proyecto en el que participan diferentes artistas reborn a nivel nacional. Un proyecto organizado por tres artistas reborn en Facebook y al que Nieto se sumó porque le pareció «una iniciativa con la que tener un gesto de generosidad y ayudar a los mayores». De esta forma se han distribuido más de 50 reborns en todo el país, en centros de personas con necesidades especiales, de mayores, de personas con discapacidad, etcétera. Para adquirir los materiales necesarios se lanzaron sorteos y además se recibieron donaciones a través de las redes sociales.

Este ha sido un bonito regalo de Navidad que ha llenado de ilusión los corazones de los usuarios del centro cuevano.

«Mari Carmen vino para comentarnos que quería hacer una donación de dos bebés reborn al centro. Lo evaluamos internamente por tema covid y el plan de contingencias y recomendaciones de las autoridades sanitarias... Y le dimos el visto bueno porque vimos que podía ser beneficioso para nuestros usuarios», asegura la directora del centro, María Páez, quien afirma que la terapia con estos muñecos tiene efectos positivos inmediatos en personas con Alzheimer.

El centro de día de Cuevas, que pertenece a la red de centros de día para la atención sociosanitaria a personas mayores con algún grado de deterioro físico, cognitivo o discapacidad sensorial y de movilidad de Faam, ha implementado estos dos bebés en sus actividades diarias con los mayores. «En las dinámicas con la terapeuta ahora tenemos el ejemplo de preparar a los bebés. Con ellos se refuerzan actividades básicas de la vida diaria como vestirse, aseo personal o darle de comer al bebé», apunta Páez. Además, asegura, son una buena herramienta para calmar la ansiedad o estrés. En ese sentido asegura que «los bebés les sirven como terapia para seguir teniendo una rutina y no desorientarse tanto».

Antonia, usuaria del centro, adora a estos recién llegados y, según la directora, pregunta siempre si puede llevárselo a casa, pero por motivos de protocolo covid es imposible. «A mi me encantan estos bebés en casa tengo uno y es que parecen de verdad y yo les doy el mismo cariño», afirma la usuaria mientras ella y su compañera acunan a los bebés y les cantan una nana junto al resto de usuarios del Centro de Día.