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Pleno del Ayuntamiento de Carboneras, este viernes.
Salvador Hernández (Cs) vuelve a ser alcalde de Carboneras tras prosperar la moción de censura contra el PP

Salvador Hernández (Cs) vuelve a ser alcalde de Carboneras tras prosperar la moción de censura contra el PP

El socialista José Luis Amérigo asumirá la Alcaldía en el último tramo del mandato, según el acuerdo alcanzado para desalojar del cargo al popular Felipe Cayuela

E. P.

Viernes, 15 de marzo 2024, 13:02

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Salvador Hernández (Cs) ha retornado este viernes a la Alcaldía de Carboneras tras salir adelante, con el apoyo del concejal no adscrito, la moción de censura de PSOE y Cs contra Felipe Cayuela (PP), quien ha sido destituido después de varios meses de minoría en el gobierno.

Hernández, único concejal de Cs en la corporación local carboneras, ha sido investido en virtud el pacto alcanzado con el PSOE para alternar la Presidencia del Ayuntamiento, que se prevé sea asumida por el ex alcalde socialista, José Luis Amérigo, durante el último tramo del mandato municipal.

La moción de censura ha prosperado con siete votos favorables de PSOE, Cs y concejal no adscrito y los votos en contra de los seis ediles del PP.

Cayuela fue investido regidor tras el empate en las urnas a seis ediles entre PP y PSOE gracias a una coalición de gobierno con Hernández, quien asumió, entre otras, competencias en Urbanismo, si bien poco después el propio Cayuela rompía el pacto coincidiendo con la salida del grupo municipal del PSOE del ahora edil no adscrito, Andrés Belmonte.

En su intervención ya como regidor, Salvador Hernández, quien no ha realizado mención alguna a la situación del Algarrobico pese a los diversos requerimientos imperativos que el consistorio tiene pendientes con el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), ha asegurado que pretende que este sea el «mandato del consenso» y ha abogado por «dar un nuevo rumbo» a gobierno local de Carboneras para «hacer frente a las adversidades que se nos vienen encima».

Ha destacado la «responsabilidad» que ha llevado a tomar esta decisión a él y al que será su equipo de gobierno «independientemente de la ideología y de las ideas políticas» al tiempo que ha remarcado que tienen «una labor muy importante de recomposición» en un «pueblo que ahora mismo está totalmente dividido» y que «va a someter a una rigurosa y permanente fiscalización las decisiones que tomamos».

«La actual realidad política municipal contiene inequívocos mensajes que no podemos desatender», ha subrayado el nuevo alcalde carbonero, quien ha reconocido «laboriosas negociaciones» con los socialistas para pactar la moción de censura «ante un gobierno municipal del PP naufragado».

Al hilo de esto, ha afirmado que los ciudadanos «demandan diálogo y entendimiento», y «una mayor tolerancia respecto a las diferentes posturas políticas», y ha indicado que «lograr compromisos en busca de la mejor respuesta para el municipio no significa renunciar a convicciones políticas, sino demostrar fidelidad a los ciudadanos y a la solución de sus problemas y necesidades».

Ha dicho que ya tiene «experiencia» en «solucionar lo que le incomoda al pueblo» en alusión a su trayectoria anterior como alcalde y ha demandado «buena voluntad» al grupo municipal del PP, ahora en la oposición.

Hernández ha respondido, asimismo y a su manera, a las acusaciones previas por parte del regidor saliente, a quien ha reprochado que haya estado «34 minutos dándole vueltas a lo mismo» y le ha espetado «como la sultana Aixa al último rey de Granada, Boabdil: 'No llores como una mujer lo que no has sabido defender como un hombre».

«En Carboneras no tenemos sultán, ni tenemos sultana; lo que sí hemos tenido, desgraciadamente, es un alcalde que no estaba en sus cabales», ha apostillado.

Moción de censura de «una trama de corrupción»

Por su parte, Cayuela, único en intervenir durante el debate previo a la votación, ha achacado la moción de censura a «una trama con corrupción» y ha pedido la «dimisión inmediata» de Hernández y de «sus cooperadores necesarios» en referencia al grupo socialista y el concejal no adscrito.

«En democracia el camino más corto no es el mejor. Lo que quiere la gente del pueblo de Carboneras es que un alcalde lo elija el pueblo y no estos tejes y manejes que no respetan la voluntad», ha dicho para cuestionar «cómo puede llegar a la Alcaldía quien menos votos tiene con argumentos totalmente falsos».

En su intervención, en la que ha reprochado a la oposición «querer el poder a cualquier precio», ha aludido a «las denuncias cruzadas» en los juzgados y en la Fiscalía entre PSOE y Cs y se ha preguntado si en el acuerdo para la moción de censura «se incluye algún pacto al respecto». «Le pido al PSOE que tenga altura de miras», ha trasladado Cayuela.

Ha rechazado las «graves acusaciones» contenidas en el texto de la moción, y ha hecho «aclaraciones» como que, según ha dicho, a su llegada al gobierno de Carboneras, se «encontró facturas por pagar por un importe superior a 3,3 millones de euros».

«Estos problemas no se han creado desde la toma de posesión de Felipe Cayuela, estaban ya y de estos 3,3 millones de euros ahora se deben poco más de 800.000 euros y esa es la verdadera realidad», ha asegurado, al tiempo que ha remarcado que «hay dinero suficiente en las arcas municipales para hacer frente al pago a los proveedores, a la espera de que se nombre un tesorero».

Ha negado, asimismo, los reproches de «nepotismo» y ha señalado que Hernández «no es que no se merezca ser alcalde, es que no se merece ni ser concejal». «Para mí lo que debería de hacer alguien es dimitir», ha concluido.

PSOE: «Era un clamor popular»

Por su parte, el portavoz municipal del PSOE, José Luis Amérigo, ha afirmado que la moción de censura «era un clamor» en el municipio debido a «la desconfianza generalizada» en la gestión del PP y ha aludido también a la «inestabilidad fruto de la minoría» con seis concejales«.

Ha trasladado que Carboneras se encuentra «ante un momento de muchas transformaciones» y de una segunda «modernización» derivada de la Transición Justa y la descarbonización que derivó en el desmantelamiento de la central térmica 'Litoral' que demanda «decisiones muy importantes que no se pueden tomar desde un espacio de inestabilidad».

Amérigo se ha dirigido al alcalde para advertirle de que el gobierno en coalición «tiene que ser cocinado a fuego lento en base a varios ingredientes» que ha calificado de «importantes» como son «la lealtad, la honestidad y el compromiso con este grupo socialista y con Carboneras».

«Dialogar» sobre el hotel del Algarrobico

El recién investido alcalde de Carboneras ha abogado por que las tres administraciones implicadas en la actual situación del hotel del Azata del Sol en el paraje del Algarrobico «se sienten a dialogar» con la promotora para «llegar a un gran acuerdo».

En declaraciones a los periodistas tras el pleno extraordinario en el que se ha aprobado la moción de censura con el PSOE para desalojar al PP de la Alcaldía, Hernández ha afirmado que la solución a la «problemática del Algarrobico» por la vía judicial «es un camino muy escabroso» y ha apostado por que se intente una «salida de la mejor manera posible» desde Ayuntamiento, Junta de Andalucía y Estado.

«Como bien venimos viendo a lo largo de todos estos años, judicialmente, es un camino muy escabroso y creo que hay que llegar a un gran acuerdo para que, por fin, el hotel del Algarrobico desaparezca de las portadas de los periódicos y de ser noticia a nivel nacional», ha apuntado en el mismo día en que Greenpeace ha solicitado al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) nuevas medidas contra el consistorio por no cumplir las sentencias.

Hernández, quien ha dicho estar «tan preocupado como» el Gobierno andaluz por la actual situación, ha declinado pronunciarse sobre si mantendrá la línea adoptada por su antecesor, Felipe Cayuela, en la senda de la Junta andaluza, y ha advertido de que «indudablemente, vamos a defender siempre los intereses del pueblo de Carboneras».

«La situación del Algarrobico es una situación muy complicada, que no es de ahora, es de hace más de dos décadas y, por tanto, hay que valorar el tema», ha concluido el nuevo regidor, quien en el último tramo del mandato dará paso en la Alcaldía al exalcalde del PSOE, José Luis Amérigo.

El ascenso de Cayuela a la Alcaldía tras las últimas elecciones locales supuso un giro de 180 grados en la línea procesal que había mantenido hasta ese momento el Ayuntamiento carbonero en los pleitos para ejecutar las sentencias respecto a El Algarrobico que se siguen ante el alto tribunal andaluz.

Los planteamientos del gobierno municipal entraron en sintonía con los propugnados por el Gobierno andaluz, que sostiene que el paraje es «no urbanizable de especial protección» desde 1994 y se comunicó desde el consistorio al alto tribunal que iniciaría «de la forma más inmediata posible» el procedimiento de revisión de oficio de la licencia municipal de obras del hotel, de 2003 y ordenada por el Tribunal Supremo (TS).

Cabe recordar que, en noviembre de 2023, se llevó a cabo un pleno ordinario en el que no pudo salir adelante una corrección al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que facilitaría declarar nula de pleno derecho la licencia de obras.

La modificación de la desclasificación como urbanizable que se hizo del Algarrobico bajo mandato del PSOE no salió adelante debido al gobierno en minoría del PP.

No obstante, días después de presentarse la moción de censura, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) dio la razón a la Junta de Andalucía y anuló el acuerdo al considerar que, tal y como se hizo, «quebranta» de forma «significativa y sustancial» el sentido de la sentencia a la que debía dar cumplimiento.

La sala indicaba en un auto que la corporación carbonera, que adoptó el acuerdo bajo mandato socialista en abril de 2023, debía limitarse a «hacer figurar» en el planeamiento urbanístico cuál es la zonificación y el nivel de protección que tienen los terrenos que comprenden el sector ST-1 o Algarrobico y remarca que esta es «igual que la que ya tenían en la normativa ambiental de 1994» y la «vigente» en el PORN del parque natural Cabo de Gata-Níjar.

El tribunal concluyó que el Ayuntamiento de Carboneras se «extralimitó» y fue más allá al asegurar que lo hizo con la «intención de eludir el cumplimiento de la sentencia», firme desde 2018 y por cuya falta de ejecución ha estado apercibido de multa coercitiva de 700 euros cada 20 días el socialista José Luis Amérigo.

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