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Salvador Hernández se queda solo en Carboneras tras la ruptura del gobierno y apela a la responsabilidad de la corporación

El regidor de Ciudadanos asume en solitario la gestión municipal tras la salida del PP y el PSOE, reclama autocrítica a la oposición y garantiza la continuidad del Ayuntamiento gracias al trabajo de los funcionarios.

Marcos Tárraga

Carboneras

La inestabilidad política e institucional ha vuelto a situar al municipio de Carboneras en el centro de la atención mediática y provincial en Almería. El alcalde de la localidad, Salvador Hernández (Cs), ha admitido este jueves de manera pública la situación «anormal» por la que atraviesa el Ayuntamiento carbonero, donde ha quedado como único integrante de la corporación con responsabilidades ejecutivas tras el abandono progresivo, las cesiones de delegaciones y los cese de los concejales que configuraban la Junta de Gobierno Local.

Ante este escenario de parálisis organizativa, el regidor ha reclamado un ejercicio de autocrítica y responsabilidad al resto de las fuerzas políticas con representación en la corporación —PSOE, PP y ediles del grupo de no adscritos—, recordando que la totalidad de los representantes públicos concurrieron a las urnas bajo la premisa prioritaria de trabajar por el desarrollo del municipio costero.

Estas manifestaciones del primer edil se han producido al término de una convulsa jornada de doble sesión plenaria en la Casa Consistorial, marcada desde el inicio por los desencuentros estratégicos y la inasistencia planificada de los grupos de la oposición. En la primera convocatoria, correspondiente a un Pleno extraordinario solicitado por la propia oposición, ninguno de los cinco ediles firmantes ha acudido a tomar asiento en el salón de plenos, argumentando su disconformidad con la modificación del orden del día realizada desde la Alcaldía.

En la segunda cita, correspondiente al Pleno ordinario, los cuatro representantes del Partido Popular optaron por abandonar el plenario una vez votada y respaldada la avocación de competencias de la Junta de Gobierno Local, un órgano que ha quedado de facto inoperativo al carecer del cuórum legal mínimo exigido por la normativa para la adopción de acuerdos válidos.

El convulso desarrollo del presente mandato en esta localidad de 8.400 habitantes refleja una compleja y accidentada trayectoria de pactos, alianzas de conveniencia y rupturas políticas. Salvador Hernández alcanzó la Alcaldía del municipio costero tras prosperar una moción de censura articulada contra el anterior regidor del Partido Popular, contando para ello con el apoyo decisivo del grupo municipal socialista.

Sin embargo, aquel entendimiento inicial entre Ciudadanos y el PSOE se malogró a los pocos meses de su puesta en marcha, obligando al alcalde a buscar estabilidad institucional a través de un pacto de gobierno de centroderecha firmado con el PP a finales de 2024. Dicho acuerdo con los populares terminó por diluirse definitivamente durante el pasado periodo estival, desembocando en el aislamiento ejecutivo absoluto en el que se encuentra actualmente el regidor.

A pesar de la imposibilidad formal de convocar las sesiones de la Junta de Gobierno Local debido a la inasistencia sistemática de los concejales, Hernández ha mostrado su total determinación para sostener la administración municipal, gestionar los asuntos diarios y dar continuidad a los servicios públicos fundamentales hasta la finalización ordinaria de la legislatura, prevista con las elecciones municipales de mayo de 2027.

Durante su intervención en el salón de plenos, el primer edil ha reprochado con dureza la actitud de los cinco ediles promotores del Pleno extraordinario, acusándoles de orquestar maniobras de distracción política para generar ruido mediático, contaminar la realidad institucional y tergiversar la gestión del equipo de gobierno tras haber renunciado a debatir de forma cara a cara.

La petición de la sesión extraordinaria había sido formulada conjuntamente por la exconcejal del PP y actual edil no adscrita Ángeles Carrillo, el exalcalde y concejal no adscrito Felipe Cayuela, el también exalcalde socialista José Luis Amérigo, junto a otros dos ediles vinculados al grupo municipal del PSOE. Los firmantes justificaron su ausencia de última hora en la alteración unilateral de los once puntos del orden del día planteados originalmente por la oposición.

Dicha modificación fue respaldada en el propio pleno por la secretaria municipal a preguntas del grupo popular, confirmando que la confección de los temas a tratar es una prerrogativa legal que recae en la figura del alcalde. Para Salvador Hernández, sin embargo, la planta vacía de la oposición responde a una falta de argumentos para confrontar propuestas e ideas cuando la documentación se encuentra sobre la mesa.

En el transcurso de la sesión, el alcalde ha censurado abiertamente diversas decisiones aprobadas por la mayoría de la oposición que, a su juicio, atentan directamente contra la estabilidad financiera y el interés general de los vecinos de Carboneras. Entre estas medidas, Hernández ha afeado la negativa de la corporación a respaldar un plan de ajuste imprescindible para sanear las cuentas públicas, lo que genera un grave perjuicio económico a las arcas municipales.

De igual modo, ha criticado duramente los recursos judiciales interpuestos por los exalcaldes Amérigo y Cayuela contra el acuerdo instado por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) para anular la licencia de obras del hotel de El Algarrobico, contraponiendo su actitud de acatamiento a las resoluciones judiciales frente a quienes, según ha denunciado, intentan enmarañar los procesos en los tribunales.

En declaraciones ofrecidas a los medios de comunicación al término de ambas sesiones plenarias, el alcalde ha querido lanzar un mensaje de serenidad a la ciudadanía almeriense, garantizando que el Ayuntamiento de Carboneras «va a seguir funcionando con total normalidad» a pesar de la coyuntura política. Hernández ha cimentado esta afirmación en el compromiso y la solvencia técnica del cuerpo de trabajadores del Consistorio, destacando la presencia de «un equipo de funcionarios muy capacitado» y altamente eficiente que trabajará a una de forma coordinada para garantizar que los procedimientos administrativos no se detengan y la prestación de servicios no sufra menoscabo alguno.

Solo en el gobierno

Cabe recordar que el alcalde de Carboneras ha asumido a través de la Alcaldía todas las competencias municipales después de haberse quedado como único integrante del gobierno local en el Consistorio tras cesar a la última edil que, junto a él, integraba el equipo de gobierno, la edil no adscrita exmiembro del PP Ángeles Carrillo.

El «reiterado posicionamiento en contra de la acción de gobierno» de la edil, que dejó el PP en mayo, ha llevado a Hernández a esta nueva remodelación para la que se ha tenido en cuenta, además, la renuncia formulada por otros cuatro concejales del PP, quienes en julio ya anunciaron que se apartaban de la junta de gobierno.

Hernández se hizo con la Alcaldía tras una moción de censura al PP con el apoyo del PSOE; un acuerdo que se malogró meses después pese a lo cual ha logrado sostenerse en el cargo apoyado en un pacto para la formación de gobierno suscrito con el PP a finales de 2024.

Con este escenario, el regidor ha adoptado nuevas medidas organizativas con las que pretende «garantizar la estabilidad en la gestión dentro de la administración local», lo que pasa por revocar y dejar sin efecto todas las delegaciones de competencias que existían hasta el momento a favor de estos cinco concejales.

Asimismo, una vez tomado conocimiento de la renuncia expresa de los ediles del grupo del PP a sus cargos en la junta de gobierno local y como tenientes de alcalde, al igual que hiciera la concejala no adscrita, también se han dejado sin efecto las competencias que en su momento el alcalde había delegado en dicho órgano colegiado. Esto supone, en la práctica, la desaparición de la junta de gobierno como órgano.

«Todas las atribuciones originarias tanto de delegación de competencias en las concejalías como las que se depositaron en la junta de gobierno local, entre las que se incluyen las facultades relativas a contratación administrativa, vuelven a ser asumidas por la Alcaldía».

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