Pasarela flanqueada, a un lado, por el mar, y al otro, por el agua de la Laguna de Vera. / IDEAL

Una zanja entre la laguna de Vera y el mar hace temer a sus vecinos por el humedal del río Antas

Este espacio natural, Lugar de Interés Comunitario (LIC), cuenta con un gran valor ambiental para la avifauna acuática y la cría de especies singulares

ANUSKA BENÍTEZ

Vecinos del municipio de Vera han manifestado a IDEAL su preocupación por la excavación los pasados 21 y 30 de agosto de una zanja en la playa de Puerto Rey, concretamente entre la laguna de Vera, también conocida como laguna de Puerto Rey, y el mar con el objeto de rebajar el nivel del agua de la laguna, ante la amenaza de desbordamiento hacia la playa que presentaba tras una reciente crecida de caudal.

Lugar donde conectan el agua de la laguna y del mar, este verano.

La zona, situada en la desembocadura del río Antas –aunque el agua nunca llega a desembocar en el mar de forma natural– es un humedal natural declarado Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) desde julio de 2006 y que también figura inscrito en el Inventario de Humedales de Andalucía (IHA). En años anteriores, como ocurrió en 2012, la desembocadura del río Antas fue escenario de importantes inundaciones por el desbordamiento del río, lo que ha puesto en alerta al Ayuntamiento de Vera, que, efectivamente, abrió una zanja para evitar un desbordamiento descontrolado.

Según apuntan fuentes en el municipio, esta actuación respondería a evitar que se moje la pasarela de madera instalada los veranos en el espacio, aproximadamente de unos 500 metros, que media entre la orilla del mar y la orilla de la laguna.

«Hay una pasarela alrededor de la laguna, pero con la crecida del río, el nivel de agua de la misma ha aumentado hasta alcanzar esta pasarela», apuntan vecinos de la zona, quienes no entienden por qué, en lugar de «prohibir el paso» por este tramo de forma temporal, al desbordarse la laguna, «lo que hizo el Ayuntamiento fue unir el agua de la laguna con la del mar mediante una zanja». Para estos vecinos, «no tiene sentido conectar agua salada con agua dulce de forma artificial, cuando alrededor de la laguna hay carteles que señalan la diversidad medioambiental de este espacio protegido».

Vista de satélite de la desembocadura del río Antas. / GOOGLE EARTH

Crecida por temporales

Aunque también es cierto que esta tesitura también se ha dado a veces a la inversa de forma natural, es decir, cuando ha habido temporales –y la subida del nivel del mar entonces ha propiciado que las olas de agua salada alcancen la laguna–, para estos vecinos «es diferente hacer una zanja para que el agua del mar pase adentro», y opinan que el valor medioambiental del entorno debe prevalecer ante las molestias que la subida del agua de la laguna pueda ocasionar a los veraneantes que, al pasear por la pasarela, puedan llegar a mojarse los pies por esta circunstancia.

José Javier Matamala, experto en humedales, afirma que, «a priori, esta situación no debe de afectar demasiado a la fauna y flora de la desembocadura» y que «la barrera de arena se volverá a formar por sí misma, con los temporales marinos que la acumulan en la orilla y con los depósitos de las próximas riadas».

Posibles soluciones

Para la asociación de vecinos Veraplayazul, esta situación podría tener distintas soluciones. La primera es dejar este espacio de forma natural, que es como debería de estar, y no colocar la pasarela de madera, porque, anteriormente, aseveran, el Ayuntamiento de Vera ya ha tenido que pagar una multa de 60.000 euros porque Costas no acepta este tipo de infraestructuras para facilitar el tránsito.

Cartel informativo de la Laguna de Vera. / IDEAL

«Nosotros planteamos máximo cuidado ecológico de la desembocadura del río Antas, para que los animales puedan seguir allí», puntualizan, «siempre que se lamine el lecho del río por arriba para evitar nuevas riadas e inundaciones que afecten a las viviendas de Puerto Rey». A los vecinos de Veraplayazul no les gustaría pensar que la depuradora de Antas sigue sin funcionar bien, y que todas las subidas de la laguna provienen de lluvias o de las aguas freáticas. «Si ese agua sale al mar no se puede limpiar», explican, «este verano se puso un día bandera roja en la playa porque el agua de la laguna salió totalmente al mar», revelan.

Otra solución sería hacer una gran pasarela que una las playas de Puerto Rey y de Las Marinas-Bolagas, siguiendo el mismo esquema que el paseo marítimo de Puerto Rey.

El problema, dicen, ha venido arrastrándose desde anteriores legislaturas. «Lo que queremos los vecinos es poder pasear en condiciones normales de una punta de la playa a la otra», afirman.

A este colectivo le gustaría que los problemas de desalojo de aguas que desembocan en el mar, como ocurre también con el agua del Salar de los Canos, que llega a la playa por la Rambla del Algarrobo, «se solventaran con un sistema de filtración de aguas, como por ejemplo, con la colocación de un emisario, que cuando el agua llegue al final no afecte a la playa».

Desde Veraplayazul quieren poner de relieve su voluntad de entendimiento, diálogo y consenso con todas las administraciones, en aras de conseguir la mejor solución para todas las partes.

Pasarela instalada por el Ayuntamiento de Vera entre la orilla del mar y la de la Laguna de Vera. / IDEAL

Evitar un desbordamiento

Desde el Ayuntamiento de Vera, el concejal de Mantenimiento de Playas, Pedro Salas, afirma que «el río Antas está teniendo unas aportaciones de agua inusuales» últimamente, que está haciendo que crezca la laguna.

Cuando el agua sube 40 centímetros, llega a la cota más alta de la arena, que es donde están situadas las pasarelas, y el agua se desborda dejándolas totalmente anegadas. «Lo que hacemos es quitar unas líneas de pasarela y hacer una apertura de aproximadamente un metro de ancho y de entre 30 o 40 centímetros de profundidad para que el agua no reviente esa cota de arena», explica Salas.

Como apunta este concejal, también se revienta esa cota al contrario, cuando hay un viento de Levante fuerte, metiéndose el agua del mar en la laguna.

«Los vecinos no saben que están en una salida natural del río Antas al mar, como también lo es la Charca del Gato», recuerda Salas, «si dejamos que el agua salga derramándose de forma natural, habría abarcado una franja de un ancho de unos 300 o 400 metros sobre la playa, y se habría producido un destrozo».

Así, continúa explicando Salas, «lo que hemos hecho es un beneficio, reduciendo esta salida a una apertura de 1 o 2 metros, lo único que hemos querido es hacer un surco para controlar esa salida de agua».

Para este concejal de Vera, esta es la forma de «controlar los aportes que tiene el río». Este verano, dice, «llevamos cuatro crecidas de la laguna». De hecho, asegura, cuando se abre ese «desagüe» en la laguna, se suele cerrar el mismo día, «siempre que los niveles de la laguna no sean los normales», ya sea por la caída de lluvias o por otras razones.

«Se trata de una apertura pequeña y localizada», enfatiza Salas, «que se repara el mismo día para que se pueda seguir transitando por esa playa de un lado a otro». De esta manera, sostiene, «conseguimos que haga el menor daño posible y que no le afecte a la laguna, incluida en el Inventario de Humedales de Andalucía, por lo que la cuidamos y la mimamos».

Dejar que el agua se desborde, concluye este responsable municipal, ocasionaría «una gran apertura en la zona de playa que sería más complicada de reparar».

Veraplayazul reivindica una mejor conexión entre las playas de Vera

La asociación de vecinos Veraplayazul ha reivindicado a través de redes sociales una solución definitiva a la conexión peatonal entre las playas de Marina Bolaga y la de Puerto Rey de Vera, que en la actualidad se produce mediante una pasarela de madera instalada este verano por el Ayuntamiento. Sin embargo, desde este colectivo, señalan que la colocación de esta pasarela puede «ser objeto de multa por parte de Costas».

Asimismo, desde Veraplayazul afirman que se ha hecho una obra «para canalizar por un lateral de la playa el exceso de agua, con la construcción de un pequeño puente con una pendiente que impide el paso de personas con dificultades de movilidad, aparte de desviar el problema a una zona colindante con igual perjuicio».

También destacan que se han realizado «varias actuaciones de las excavadoras, la última de ellas el pasado sábado, para abrir canales de desagüe hacia el mar».

Para este colectivo, todas estas iniciativas son «parches que tienen un elevado coste económico y que, por tanto, no son una respuesta válida o definitiva» al tránsito de peatones «con o sin dificultades para andar, carricoches, bicicletas o patines en cualquier época del año».

Para ellos, estas medidas tampoco sirven para «preservar la calidad del agua del mar, pues en el agua que se desborda del río Antas está prohibido el baño».

Estudio viable

Por último, señalan, «es tiempo de que el Ayuntamiento de Vera dedique sus actuaciones a realizar un estudio viable que, junto a asociaciones de vecinos y otros colectivos, concluya en la construcción de una pasarela sin impacto medio ambiental o lo más sostenible posible, para salvar ambas orillas de forma definitiva».

Para concluir, la asociación de vecinos Veraplayazul, que asegura que lo único importante para este colectivo es el municipio de Vera, ha manifestado estar a disposición «de las distintas administraciones para dar a luz un proyecto cada vez más urgente, unir Vera por la costa».

Humedales en Almería

El Inventario de Humedales de Andalucía (IHA) incorpora todos los humedales declarados espacios protegidos por su especial valor natural, ya sea de orden edafológico, geomorfológico, hídrico-químico, ecológico, biológico o cultural. Del total de 224 humedales que conforman el conjunto andaluz, 18 espacios se sitúan en Almería: los Charcones de Punta Entinas, la Laguna de la Gravera, Rambla Morales, las Salinas de los Cerrillos, la Cañada de Las Norias, la Balsa del Sabinar, la Albufera Honda y la Albufera Nueva de Adra, las Salinas de Cabo de Gata, la Ribera de la Algaida, la Balsa de Barjalí, la Balsa de Caparidán, la Balsa de la Chanata, la Balsa del Calabrial, el Balsón de las Hoyuelas, la Balsa del Barroso, el Río Antas (desde 2020) y el Salar de los Canos (desde 2021).

De estos 18 aguazales, tres no se encuentran en zona protegida, entre ellos, el Salar de los Canos. La Laguna de Vera sí se encuentra protegida en una de las 176 Zonas Especiales de Conservación (ZEC) de la Red Ecológica Europea Natura 2000.