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De la piscina que nunca cerró

En estos últimos meses -entre reformas laborales, pérdidas de derechos y recortes económicos y sociales- hemos visto cómo se ha ido transformando la sociedad hasta llegar a una situación, que según dicen, nos remonta desfavorablemente a más de 40 años atrás. Nos hemos consolado pensado que esto pasaba en el telediario hasta que hemos empezado a ver cómo este declive afecta a nuestro más cercano entorno; cómo se han adoptado y ejecutado unas repugnantes medidas que han llevado al incremento del -ya de por si alto- índice de paro; y cómo efectivamente se ha retrocedido en derechos, causando al trabajador un perjuicio que además de económico y laboral, alcanza a una íntima esfera moral, personal y familiar.

Gloria Pérez de Colosia

Martes, 10 de mayo 2016, 08:48

 

Yo lo he visto en la instalación municipal deportiva de Vera. La cosa empezó con chismes por los pasillos, recelo de los trabajadores, mutismo ... en la Dirección, y bajada de sueldo en el año 2010. El pasado diciembre la cosa se materializó con un impago de nóminas. Con esa desvergüenza que tanto se practica últimamente, se pagó tarde a los trabajadores y solo un 20% de la nómina y se les informó de que tal vez hasta el día 20 del mes no cobrarían el resto. Y así se hizo, perjudicando a estos chicos y a sus familias, probablemente en el peor mes del año, sin más explicación que el porque sí.

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