Hacia la felicidad, ‘al trote’

La sola idea de que un caballo, o un grupo de ellos, pudiera ayudar a alguien a superar sus propias limitaciones podría resultar algo extraña. Sin embargo, la realidad, a veces factible y otras veces, escurridiza, puede sorprender al más 'pintao'.

Jennifer Simón Carrión

Martes, 10 de mayo 2016, 09:31

 

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Eva y Susana hicieron hace un año la 'voltereta mortal', un salto que dieron superando el temor y a la vez, una metáfora de un hecho real, que es en lo que se basa su proyecto, que pretende ayudar a que la gente se ayude a sí misma a través de sus propias respuestas y de los caballos. En ese momento, el de la voltereta, pensaron que era la señal y se lanzaron 'de cabeza' a lo que es el sueño de ambas, un sueño común: trabajar con caballos para mejorar la vida propia y la de los que necesiten mejorar la suya. Pero, no ayuda psicológica en sí, no son médicas de la mente ni del cuerpo... Más bien, son 'auxiliares de los sanadores' del alma. Son la guía, ellas y los equinos que han tenido la suerte de 'jubilarse' al amparo de un precioso lugar entre Turre y Los Gallardos, en una finca que la escritora 'best seller' Sara Lark ha dedicado a ellos; ellos fueron ayudados y 'salvados' del abandono; ahora estos caballos parecen devolver el favor de un ser humano al resto de la sociedad, siendo el espejo de emociones, sentimientos, actitudes que no captan las personas, y dando respuestas a preguntas que formulan los acontecimientos y el 'viaje al autodescubrimiento' que nos proponen Eva del Olmo y Susana Salamanca a través de su proyecto, 'Equiessens ?Coaching y mediación asistidos por equinos', que a pesar de lo complicado que pueda resultar la denominación, la cosa es simple: consiste en encontrar el sentido de vida de cada cual y aumentar su bienestar, estar más cerca de la felicidad y saber buscar los elementos, 'herramientas' que la producen en cada uno. (Equi ? equino; essens : espiritualidad) . El coaching es un 'anglicismo que procede del verbo inglés to coach, 'entrenar') es un método que consiste en dirigir, instruir y entrenar a una persona o a un grupo de ellas, con el objetivo de conseguir alguna meta o de desarrollar habilidades específicas'.

La idea es seguir el método de Sócrates, la mayeútica... aprender a base de preguntas... Preguntas que formulan Eva y Susana y que debe responder el interesado, pero, que en muchas ocasiones, responde el caballo a través del lenguaje corporal que emite y siente de la persona que está realizando la 'terapia'. Más bien se trata de un aprendizaje a través del juego, de las interrogaciones, de la interacción con los caballos. Un aprendizaje del yo y de mis circunstancias y de mis metas y mis proyectos, de mis ganas de cambio o de mis ganas de superación. Un aprendizaje en el que Charo, Lizzy, Tosca, Vainilla, y todos los demás caballos aportan esa esencia vital que no se ve, que, en muchas ocasiones, no se siente ni por parte del entorno ni de uno mismo, pero que resulta la clave, la llave, hacia un presente feliz y un futuro deseado.

¿Qué quieres conseguir?, ¿cómo serías más feliz? Son las preguntas de entrada... ¿cómo te sientes? ¿porqué? y la obligación de responder es la obligación de indagar en uno mismo, y la reacción del caballo es 'eso' que desprendes que coincide con tus palabras o que las desmiente. Ese es el juego, esa es la clave, esa es la ayuda que brindan Eva y Susana y los caballos de Sarah.

Son únicas, y su proyecto también, aunque existen profesionales de ambas ramas, de experto equino y de coaching, lo que han conseguido Eva y Susana ha sido "diseñar una materia propia de trabajar, unir las habilidades, conocimientos y experiencias de cada una y hacer un todo indisoluble y especial", nos cuentan. Y es que son capaces de conjugar varias disciplinas para ofrecer un servicio integral: el coaching, la Programación Neolingüística, las terapias y aprendizajes con equinos, y se compenetran y mejoran todo lo que eso podría dar de sí por separado.

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Pero, ¿porqué con caballos?, «porque está probado que las terapias con animales son efectivas, pero además los caballos por sus condiciones físicas ofrecen un reto ya de entrada, además es un animal social que tiene una forma de interactuar similar a la del ser humano y conservan, a pesar de haber sido domesticados durante muchos años, la esencia de su lenguaje corporal», nos comentan Susana y Eva.

«La magia que ocurre», como dice Eva, «supone que nosotras, además de ayudar a aprender a los demás, aprendamos cada día. De hecho, somos nosotras primero las que experimentamos nuestros métodos y procedimientos. Pero, además, hemos descubierto a lo largo de este poco tiempo en marcha, que todo el mundo tiene algo que enseñar también, algo de lo que podemos aprender y es muy bonito descubrir eso en cada sesión que hacemos con personas o grupos tan distintos, en muchas ocasiones».

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Susana recuerda también que su proyecto busca un futuro y que está ampliando las posibilidades que ofrece, y asegura que, de momento, no se han planteado hasta dónde quieren llegar, están disfrutando de lo que hacen, que les encanta, y a lo que esperan dedicarse más a fondo.

Nos avanzan que además del 'coaching', la medicación y la comunicación, también tienen en mente un proyecto de juegos de 'clown' (payasos) para niños. A día de hoy, y de cara a la temporada que se avecina, también ofrecen actividades de ocio, de turismo, que permita a las personas pasar un rato agradable y divertido, aunque siempre, de paso, los participantes conseguirán aprender lo suficiente como para avanzar con un paso más firme hacia una mayor felicidad.

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