El alcalde de Carboneras (Almería), Salvador Hernández
(GICAL), ha dicho que no pueden estar "eternamente" con la
polémica sobre la legalidad del hotel El Algarrobico y ha pedido
que les digan "de una vez si hay que comprar cohetes para celebrar
su apertura o explosivos para su demolición".
La actual situación del hotel, ubicado junto al mar en el parque
natural de Cabo de Gata, "tiene que resolverse ya, porque se hace
mucho daño con la publicidad negativa que genera, ya que se habla
de pelotazo urbanístico, falta de control medioambiental,
corrupción, etcétera, y no de las espléndidas playas del
municipio".
El alcalde se ha quejado de que las obras del hotel llevan ocho
años paralizadas "y tememos que tengamos que seguir otros ocho" y
ha señalado que se comenzó a construir "con el beneplácito de
todas las administraciones y si se tenía que haber paralizado si
incumplía alguna norma, que se hubiera hecho al principio y no
cuando el hotel está levantado".
Hernández recuerda que la Junta de Andalucía y el Gobierno
central calcularon el coste de la demolición en 7,5 millones de
euros, a los que habrá que añadir entre 30 y 40 millones en
indemnizaciones, además de la restauración de la zona, lo que, a
su juicio, supondría un montante cercano a los 50 millones de
euros.